Adoptan un perro y lo devuelven 48 horas después por ser “demasiado bueno”

Binx con una de las voluntarias de Arizona Animal Welfare League & SPCA.
Binx con una de las voluntarias de Arizona Animal Welfare League & SPCA.

Una familia de Estados Unidos adoptó un perro mestizo y le llevaron de nuevo a su refugio dos días después porque era “demasiado bueno”

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Por increíble que parezca esta historia es tan cierta como la vida misma. Una familia de Arizona, en Estados Unidos, adoptó al precioso perro que vemos en la foto pero no aguantaron con él ni 48 horas. Lo normal en este tipo de situaciones es porque el perro no se adapte o sea más malo que un dolor, aunque este no es caso de Binx. Llevaron devuelta al perro al refugio por ser “demasiado bueno”.

Adopción de 48 horas

Resulta que el perro protagonista, Binx, no era lo que esta familia estadounidense buscaba. Ellos querían un perro que de alguna manera les supusiera un reto educarlo, no uno que viniera ya con lo deberes hechos. El refugio Arizona Animal Welfare League & SPCA colgó la imagen de arriba junto a este texto:

“Soy Binx, y soy demasiado bueno para un perro. ¡En serio! Fui adoptado y devuelto a las 48 horas, con notas diciendo que estoy ya entrenado para hacer pis, soy bueno con los niños, es divertido jugar conmigo y me llevo bien con otros perros en la casa. Decidieron que querían un perro que fuera más un desafío, y creo que la única parte desafiante de mí es lo devastadoramente guapo que soy.

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Busca un hogar, otra vez

Desde luego en esta vida hay gente para todo. He escuchado mil veces historias de perros adoptados que no han encajado en su nuevo hogar o los humanos no han sabido como llevarlo. Es decir, se complica la cosa y la aparente solución fácil es devolverlo. ¿Pero rechazar un perro porque es demasiado bueno? ¡Qué le pasa al mundooo!

Con la historia de Binx también queda demostrado que en las protectoras y asociaciones de animales hay perros y gatos la mar de apañados. Los voluntarios de dichas organizaciones te podrán orientar en cuál será el compañero idóneo que buscas para ti. Y, además, estás dando dos oportunidades: al que le abres las puertas de tu hogar y al otro rescatado que podrá ocupar ese hueco en el refugio.

Cuestión de compromiso

La decisión de meter un perro o un gato no se puede tomar a la ligera. No es un capricho, al menos para ese animal que necesita una familia que le quiera. Adoptar a uno de estos bichitos, siempre desde el cariño, implica dejar las excusas tontas fuera y, sobre todo, compromiso. A cambio ellos te darán su amor, fidelidad y confianza ciegas, ¿podrás tú hacer lo mismo?

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Redactora. En ocasiones le pongo voz a los pensamientos de mi perra, Chufa. Si algún día le da por hablar seguro que entraría en bucle: jugar, pelota, calle, jugar, calle, comer, comer, calle... y en ese orden. Sí, me tiene loca.