Condujeron por todo el país para adoptar un hermanito para su perro ciego

¡No es un sacrificio si vas a hacer feliz a tu mejor amigo!

Ago acaba de recibir una nueva oportunidad de vivir y un nuevo hermano que le hará compañía. Después de ver el video de este bulldog ciego, una pareja viajó de costa a costa para encontrar un hermano para su propio perrito, también ciego.

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Ago, originalmente llamado Batty, no tuvo la vida más sencilla. Nació con un extraño defecto en sus ojos que lo condenó a la ceguera y fue dejado en el Sacramento SPCA cubierto de úlceras y heces cuando era solo un cachorrito. Dada su condición, el personal de la perrera cree que Batty fue parte de una camada en la que sus padres eran familiares y esto causó su ceguera.

Sacramento SPCA/Facebook
Sacramento SPCA/Facebook

Fue entonces cuando Cassidy Kraus y su novio Brett Weyers entraron en acción. Apenas vieron el video del perrito de 4 meses, sabían que tenía que formar parte de su familia. “Tenía que tener a ese perrito”, dijo Krauss a Inside Edition.

Verán: ellos ya tenían un perrito ciego llamado Soto, así que ya sabían cómo atenderlos y pensaron que sería genial que Soto pudiera tener un hermano que también estuviese ciego. Krauss y Weyers habían querido un bulldog por mucho tiempo, así que apenas vieron a Ago supieron que era el indicado.

“Siempre quisimos rescatar un bulldog, pero no podíamos encontrar al adecuado”, explicó Kraus en la entrevista. “Hasta que lo vi a él. Sabía que todo iba a salir bien porque ya tenemos experiencia con perritos ciegos”.

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Kraus y Weyers entrenaron a Soto usando comandos orales. Soto entiende fácilmente cuándo debe subir o bajar un escalón y han declarado que pretenden entrenar a Ago de la misma manera.

El único problema es que Kraus y Weyers viven en Wisconsin y solicitaron la adopción de Ago en el SPCA de Sacramento. Krauss declaró Inside Edition, “nunca creí que se daría por lo lejos que estábamos”.

Afortunadamente, la solicitud de Kraus y Weyers fue aceptada, así que empacaron y llevaron su auto al otro lado del país para evaluar si Soto y Ago se llevarían bien. ¡Por supuesto que se llevaron bien! Soto estaba tan emocionado por conocer a Ago que se golpeó con un poste mientras corría de un lado a otro.

Weyers, Kraus, Soto y su nuevo hermano regresaron a casa después de un viaje de 32 horas. Hoy en día, Ago pasa su tiempo adaptándose a su nueva vida, memorizando dónde está el elevador y tratando de entender cuándo Soto se cansa de la eléctrica energía de cachorrito de Ago. Si bien es cierto que le tomará tiempo ajustarse a su nueva vida, ya son una familia muy feliz.

Si estás interesado en ayudar a perritos como Ago, por favor considera realizar una donación al Sacramento SPCA.

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