Ellos nos necesitan, pon un Mastín en tu vida

adopción de mastines
Tan grande de tamaño con inmenso de corazón.

Siendo una de las razas más autóctonas, nadie se acuerda de ellos. Condenados a vivir en soledad en el mundo rural, son siempre los últimos en ser adoptados en los refugios. Aquí te animamos a hacerle hueco en tu hogar a uno de estos maravillosos animales.

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Por ser una raza grande, por estar estimagtizados como “perros de y para el campo” y también, y tristemente, por no ser (ni haber sido nunca) una de las razas de moda, los mastines son los mayores olvidados. Quizás junto con los mestizos, o incluso puede que más aún que estos, nadie repara en ellos cuando se piensa en adoptar a un compañero.

Y el olvido que padecen no es únicamente achacable a su gran tamaño, también son XL los Pastores alemanes, los Husky siberianos y los Dálmatas y ninguno de ellos sufre el problema de sobrepoblación y abandono de los Mastines. Y no solo es una cuestión de números, también deberíamos revisar qué trato dispensamos a un animal tan ibérico como el Mastín Español. Habitualmente es condenado a ser vigilante inocentón de fincas rurales (su mayor agresividad es su cavernoso, potente ladrido) y en muchas de ellas se les ata un pesado palo al cuello para evitarle cualquier tentación de huida.

Tan grandes como bonachones

Según la Fundación Affinity cada refugio o perrera dispone de un buen número de ellos, sin embargo basta con invocar el nombre de la raza para que estos animales desaparezcan inmediatamente de las posibilidades que baraja el hipotético adoptante. Grandes desconocidos y prejuzgados negativamente, son unos perros naturalmente grandes, con una imponente presencia, pero a la vez resultan ser fieles como pocos, entrañables y unos “excelentes compañeros de su familia humana”. Así lo defiende Jaime Terán, de Adopta un Mastín. “Junto con el Galgo, el Mastín es un perro al que nuestra sociedad ha condenado al silencio y al maltrato”, lamenta.

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Utilizados durante la época de pastoreo del ganado, abandonados después en el campo, supervivientes en deplorables condiciones en polígonos industriales y naves de custodia, el Mastín, al contrario que el Galgo, no goza de ninguna simpatía. Entre otras cosas porque casi nadie ha reparado todavía en el terrible drama que padece este animal”, insiste Terán.

Mastines de sofá

Y sí, al igual que hablamos de Galgos de sofá, también podríamos hablar de Mastines de sofá. “Bonachones y nobles, solo quien ha tenido una mínima experiencia de convivencia con uno de ellos sabe que son unos animales increíblemente dóciles y adaptativos”. Además, y a diferencia de otras razas más populares, el Mastín no es un animal que precise de una alta dosis de ejercicio, agradece el paseo, y cuando son cachorros, por supuesto el juego, pero en la adultez prefieren un ambiente sosegado y tranquilo a una larga caminata.

Si estás pensando en adoptar un perro tipo Golden Retriever, Labrador o cualquier otra raza grande, piensa en la idea de salirte por la tangente y darle una oportunidad a un animal que casi nadie se la concede. Y si lo que temes es la convivencia en un entorno pequeño como el de un piso, debes saber que estos perros se pasan la mayor parte del día descansando.

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Uno de los primeros compañeros del hombre

Por cierto, hay muchos tipos de Mastines (español, inglés, napolitano, del Pirineo, tibetano), aunque el más común es el primero de ellos. También lo encontrarás muy a menudo, cruzado. No está catalogado entre las razas potencialmente peligrosas y su existencia se remonta a más de 4.000 años. De hecho, se sabe que fue uno de los primeros perros tenidos en cuenta como mascota. ¡Cómo ha cambiado la cosa! Se le define, enciclopédicamente, como un can manso, leal, afectuoso e ideal para ser criado en un ambiente donde haya niños. ¡No te lo pienses más!

Referencia: Consulta la página S.O.S. Mastines en Facebook.

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Periodista. Hablo de animales y de cultura. Y me empeño en conectar una cosa con la otra. Pero no siempre. Cuando me preguntan por mi vida pienso en los perros que me han acompañado hasta hoy. Bueno, y en los gatos. Y en los hámsters, y en las palomas... Por el camino decidí hacerme vegano.