¡Un gato con cuatro orejas, un ojo y mucho amor para darnos! La historia de Frankie

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Frankie es un pequeño gato que nació con cuatro orejas y que fue encontrado en Melbourne, donde había sido abandonado.

En las redes sociales es habitual encontrar gatos y perros de aspecto perfecto que nos enamoran al primer contacto visual. Sin embargo, existen casos de otros animales que no han tenido la suerte de nacer perfectos, pero que tienen mucho amor que ofrecernos. Tal es el caso del pequeño gatito Frankie, que fue encontrado en los suburbios de Melbourne y que nació con una malformación de lo más llamativa. Porque, como puedes ver en las imágenes que te mostramos hoy en Wamiz, este adorable amiguito nació con cuatro orejas, dos de ellas normales y las otras dos situadas delante de estas y sin una función específica. Quién sabe, quizá por eso fue abandonado, lo que pudo obligarle a vivir situaciones de grave peligro. Lo que se deduce por el lamentable estado de su ojo derecho en el momento en que fue encontrado.

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Sin embargo, no todo fueron malas noticias para nuestro amigo Frankie, ya que tuvo la suerte de ser llevado al refugio para animales Geelong Animal Welfare Society (GAWS), donde Georgia Anderson se hizo cargo de él, proporcionándole los cuidados y el cariño que tanto necesitaba. Tristemente, tuvieron que extirparle el ojo, lo que le valió el divertido apodo de Frankenkitten. Tras la lenta recuperación que se aprecia en las fotografías adjuntas, el gatito se ha hecho muy amigo del hijo de Georgia y tiene incluso su propio perfil de Instagram, donde podemos verle disfrutando junto a su nueva familia y llevando una vida completamente normal.

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Soy periodista y también tengo un gato. Como a ti, me encantan los animales y por eso busco historias que merecen ser contadas.