¿Mi gato tiene frío en invierno?

gato invierno frio
Un gato en la ventana evitando el frío del invierno | Roberto Herrero

Queda apenas un mes para que llegue el invierno y por eso en Wamiz analizamos cómo afectan las bajas temperaturas a tu gato. Si no quieres correr ningún riesgo, te recomendamos que leas este texto con detenimiento.

- Anuncio Publicitario -

Hace algún tiempo te dimos las mejores recomendaciones para tener en cuenta con tu gato en la llegada del otoño y en esta ocasión queremos tratar las particularidades del invierno, ahora que queda apenas un mes para que llegue. ¿Tiene frió mi gato en invierno? Esa es una de las principales dudas de muchas personas, sobre todo en las zonas en las que los termómetros llegan a alcanzar temperaturas bajo cero. Si tu gato está siempre en casa, no hay ningún tipo de problema, pero si está acostumbrado a hacer excursiones por la calle o el campo, sí que conviene estar pendiente de algunos aspectos que te detallamos a continuación bajo estas líneas.

Los gatos sí pueden pasar frío en invierno

Esta es la principal cuestión que queremos dejar claro en este texto. El pelaje les ayuda a combatir las bajas temperaturas, pero hay ocasiones en que este puede no ser suficiente para mantener su temperatura corporal en márgenes aceptables. El gato notará el frío y sus respuesta natural será la de huir de él para acurrucarse en algún lugar más confortable. Además, su piel cuenta con una capa protectora que le aísla parcialmente de las bajas temperaturas. Su pelo está cubierto de sebo, que además le sirve para repeler el agua. En invierno el pelaje del felino es mucho más denso, lo que le ayuda a mantenerse más calentito, y en verano sucede lo contrario, por eso en primavera pierde gran parte de su pelo. En términos sensitivos, el gato percibe el frío de manera muy similar a la de los humanos y puede llegar a convertirse en dolor si la temperatura llega a ser muy extrema.

- Anuncio Publicitario -

¿El gato odia el frío?

Pues todo depende, la verdad. Si el gato está acostumbrado a vivir en zonas frías y a salir habitualmente a la calle, su tolerancia al frío será mucho mayor que la de un gato que no salga de casa y la de otro que, aunque salga, vive en una zona de temperaturas muy cálidas. Por tanto, un gato que no esté acostumbrado al frío puede llegar a negarse a salir a la calle cuando el termómetro marque las temperaturas más gélidas del año. Sin embargo, un gato acostumbrado a salir a la calle habitualmente, puede sufrir más por el hecho de estar encerrado en casa cuando hace frío, que por el propio frío en sí. Como vemos, los gatos no odian necesariamente el frío. Si a tu gato le encanta salir de excursión, lo ideal es que le proporciones una especie de cobijo cerca de la entrada para que pueda guarecerse cuando la puerta de la casa aún no esté abierta.

¿Qué necesidades energéticas y qué tipo de actividad requiere un gato durante el invierno?

La actividad del gato evoluciona muchísimo a lo largo del año en función del clima. La temperatura es determinante en sus necesidades energéticas, ya que, como hemos comentado anteriormente, influye directamente en el flujo y la cantidad de actividad del animal. Si sale menos de casa, gastará menos energía. Sin embargo, si el cambio de temperatura es considerable, también necesitará comer más para mantener su temperatura corporal. Esto significa que el frío influye directamente en comportamiento y en su dieta, lo que nos requerirá más atención en esta época del año, para impedir que engorde si está siempre en casa y para evitar posibles problemas si pasa mucho tiempo fuera de casa expuesto a las bajas temperaturas.

- Anuncio Publicitario -

¿Estar fuera de casa puede suponer riesgos para su salud?

Si bien el gato no es especialmente sensible a ninguna enfermedad directamente relacionada con el frío, sí que conviene tener en cuenta algunos aspectos. Como nos sucede a los humanos, su sistema inmunológico se vuelve algo más sensible durante el invierno y es ahí cuando es más vulnerable hacia enfermedades contagiosas. A los gatos no les gustan las prendas de abrigo, es muy complicado que las toleren, por eso corren más riesgo que otros animales domésticos como los perros. También hay que tener cuidado con las pulgas, que en esta época del año se vuelven más peligrosas, ya que se sienten atraídas por el calor corporal de los animales, algo que tendremos que combatir con algún tratamiento preventivo.

Leer también: ¿Quieres que tu gata se quede preñada? ¡No te pierdas estos consejos!

Soy periodista y también tengo un gato. Como a ti, me encantan los animales y por eso busco historias que merecen ser contadas.