¡Desmontamos todos los mitos y prejuicios sobre los gatos!

Gato pequeño | Pexels

En Wamiz estamos dispuestos a desmontar todos los falsos mitos que acompañan históricamente a la figura del gato y lo hacemos con hechos irrefutables.

- Anuncio Publicitario -

El gato es un animal al que le han acompañado multitud de prejuicios a lo largo de su historia. Este animal tiene que convivir con ellos, ya que están profundamente arraigados en la sociedad y a menudo suponen una amenaza incluso para su vida, como ya te hemos contado anteriormente en Wamiz, en relación con la leyenda que acompaña a los gatos negros. Sin embargo, es tan poderosa la atracción que este animal produce para los humanos, que ha sido capaz de sobreponerse a las adversidades en forma de falsos mitos, siendo hoy en día el animal más popular en los hogares de todo el mundo. Además, se ve obligado a vivir en una comparación constante y absurda con el perro, animal que a nosotros también nos encanta y que es capaz de vivir en armonía con un gato si se toman las precauciones necesarias. A continuación te resumimos algunas de las falsas creencias que acompañan a la figura del gato y con las que nosotros no  estamos de acuerdo en absoluto.

El gato es un animal frío y distante

¿Quién no ha escuchado alguna vez esta afirmación? Y es que, cada vez que alguien viene a tu casa, tiene que soltar la típica frasecita. Quien haya tenido un gato sabrá que son animales con un carácter particular, que en algún momento puede parecer frío y reservado, pero que en muchas ocasiones es extrovertido y dependiente de sus dueños. Un gato siempre va a considerarte de su familia y te lo demuestra de muy distintas maneras: maullando y restregándose contigo cuando llegas a casa, durmiendo y ronroneando a tu lado en el sofá, o jugando contigo siempre que tiene oportunidad. Sin embargo, es un animal que en ocasiones sí necesita su propio espacio y sus momentos de soledad. No hay que tomarse esto como un agravio o como un signo de indiferencia hacia nosotros. Simplemente es una vertiente más de su carácter que tenemos que comprender y asimilar.

- Anuncio Publicitario -

Los gatos son animales traicioneros

Esta afirmación carece de todo sentido en sí misma. ¿Cuántas personas de las que afirman esto han sido atacadas por gatos? Seguramente muy pocas o ninguna. El problema es que se generaliza en exceso y, no se sabe por qué, el ser humano tienda a no olvidar los encontronazos que han tenido con algún gato y a obviar todos aquellos que sí que han tenido con perros. ¿A quién no le ha ladrado o gruñido un perro por la calle? ¿Son traicioneros todos los perros por esto? Por supuesto que no. Por tanto, no se debe generalizar tampoco con los gatos, ya que ello ayuda a afianzar un mito que ya de por sí está lo suficientemente arraigado.

Gato durmiendo | Roberto Herrero

Los gatos sienten más apego por las cosas que por las personas

Otro falso mito que hoy estamos dispuestos a desmontar. Los felinos marcan constantemente su territorio con las feromonas alojadas en su saliva y en las glándulas de sus patas, con lo que consiguen sentirse como en casa en un corto periodo de tiempo. Sin embargo, esto no quiere decir que no puedan sentir ese mismo apego por las personas. Basta con convivir con un gato doméstico para percibir el aprecio que siente por sus dueños. Es cierto que hay gatos que no te regalan nada, con los que hay que trabajar mucho más, pero ni siquiera ellos son impermeables al cariño que les ofrecemos los humanos.

- Anuncio Publicitario -

Los gatos no pueden convivir con perros

Hay multitud de ejemplos que desmontan esta teoría. Introducir cualquier tipo de animal en un hogar en el que ya había otro siempre es complicado. Pero no solo en el caso de los gatos, es algo que pasa con cualquier tipo de animal. En este sentido, lo mejor es que uno de los dos sea aún un cachorro, ya que, al no haber desarrollado aún su personalidad, será más fácil que se amolde a la nueva situación. Sin embargo, si esto no es posible, con mucha paciencia, sí que se puede introducir un perro en un hogar en el que había un gato previamente. Simplemente hay que ser muy cuidadosos e ir haciéndolo poco a poco para que ninguno de los dos salga lastimado.

Leer también: ¿Los gatos pueden predecir el mal tiempo y las tormentas?

Soy periodista y también tengo un gato. Como a ti, me encantan los animales y por eso busco historias que merecen ser contadas.