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Más de 100 personas quisieron adoptarlos por separado, pero nadie fue capaz de romper la pareja

la familia inseparable
© MSPCA

Kitty y Leila demostraron a sus cuidadores que no podían vivir el uno sin el otro. La Sociedad de Massachusetts para la Prevención de la Crueldad contra los Animales rompió algunas de sus propias reglas a la hora de buscar un nuevo hogar a los dos juntos.

Por Jose Manuel Cano, 31 mar. 2019

Como el perro y el gato... inseparables

Hoy nos llega una historia enternecedora que tiene como protagonistas a Kitty y Leila, un gato y una perra que han logrado hacer sus caminos inseparables. Su amistad resultó ser tan profunda y sincera que nadie se atrevió nunca a alejarlos, ni siquiera cuando todo apuntaba a un desenlace independiente en sus respectivas vidas. 

Kitty es un gato atigrado de color marrón y blanco con el pelo largo de seis años de edad. Leila, una simpática chihuahua de dos añitos. Ambos llegaron juntos el pasado 14 de marzo al refugio animal MSPCA, situado en el barrio de Jamaica Plain, en Boston, Massachusetts. Sus dueños perdieron su hogar y se mudaban a una nueva casa en la que no podían tener animales, por lo que decidieron entregarlos en adopción. "Las mudanzas obligadas a un nuevo apartamento que no admite mascotas es una de las causas más frecuentes por las que los animales llegan al centro", comentó Anna Rafferty-Fore, directora asociada de MSPCA. 

Ya en el refugio, sus cuidadores no tardaron en observar que la unión de estos dos animales de distinta especie era de lo más especial. Ambos estaban siempre juntos, como apoyándose mutuamente en el duro trance que estaban pasando al verse desligados de sus dueños humanos. "Ninguno de los dos quería comer sin que el otro estuviese presente. Kitty habría gritado mucho si le quitasen a Leila", comentó uno de sus cuidadores al diario Boston Glove

perro y gato inseparables
Kitty y Leila estuvieron siempre juntos durante su estancia en el refugio mientras buscaban una nueva familia.©MSPCA

Quizás por ello, en el centro animal decidieron saltarse algunas reglas de convivencia y alojaron a ambos animales en la misma estancia. Creyeron que sería lo más conveniente para no incrementar la ansiedad que ya de por sí venían sufriendo. "Los empleados rompieron con el protocolo de vivienda tradicional y albergaron a los dos amigos en la misma habitación, era lo mejor para lidiar con el estrés de perder la única casa que han conocido", afirma el comunicado de la asociación animal.

Una adopción complicada

El problema ya se veía venir. Si todo transcurría según los cánones establecidos, Kitty y Leila tendrían que separarse irremediablemente puesto que, evidentemente, en principio el centro había publicado sus anuncios de adopción de forma independiente. Sin embargo, con el paso de los días, se dieron cuenta de que hacer esto sería horrible para ellos. 

Más de de 100 interesados entre llamadas y correos electrónicos quisieron adoptar a alguno de ellos, pero en el centro siempre ofrecieron el 'pack' completo. No podían separarlos. Y así, después de un centenar de negativas, aparecieron Elisabeth y Andre Marion, un matrimonio de Sudbury que aceptó la adopción conjunta.

leila y kitty
Leila y Kitty encontraron un nuevo hogar en Sudbury, Massachusetts, en la casa de un matrimonio.©Globe Staff

"Estamos muy agradecidos a todos los que contactaron con nosotros y expresaron su interés en adoptar a estas mascotas", comentó Rob Halpin, director de relaciones públicas de la organización, pero "los dos amigos ya se están acomodando en su nuevo hogar"Si quieres saber más sobre la convivencia de un perro y un gato en el mismo hogar, puedes hacerlo en este enlace.

Según informó la Sociedad de Massachusetts para la Prevención de la Crueldad contra los Animales, rompieron algunas de sus propias reglas para acomodarlos juntos. En este sentido, la pareja adoptante comprendió rápidamente que Kitty y Leila no podrían soportar estar separados, por lo que decidieron darles una nueva vida en su casa sin necesidad de desunir sus destinos. Ahora están felices con su decisión y los cuatro ya se sienten una auténtica familia.