Noticias :
wamiz-v3_1

Publicidad

El perro se niega a comer: el veterinario le hace una radiografía y no puede creer lo que ve

perro radiografía
© Wamiz

Tras sentirse indispuesto con vómitos e inapetito continuado, sus dueños le llevan al veterinario, donde confirman que el perro tiene alojado un cartucho de una vídeoconsola en su intestino delgado. El animal ya se recupera en casa tras ser intervenido de urgencia.

Por Jose Manuel Cano Publicado el 25 abr. 2019

Rocco comienza a sentirse indispuesto

Hoy conocemos a Rocco, un precioso Staffordshire Bull Terrier de cuatro años de edad que vive en Escocia junto a su familia. Su historia resulta de lo más peculiar porque se trata de uno de los casos más extraordinarios a los que ha podido hacer frente un veterinario en los últimos tiempos. 

Y es que las cosas comenzaron a torcerse varios días atrás, cuando el joven Rocco comenzó a sentirse mal mostrando un inapetito continuo y vómitos constantes. Su malestar se alargó durante más tiempo de lo esperado y ya comenzó a preocupar seriamente a sus dueños, quienes no dudaron y decidieron llevarlo inmediatamente al veterinario.

Una radiografía deja a todos estupefactos

Ya en el veterinario, y tras un examen superficial de su situación clínica, el profesional médico decidió someterlo a una radiografía para salir de dudas. Al comprobar la imagen, este hombre no pudo salir de su asombro. Era evidente que había que operar de urgencia al perro cuanto antes. 

¿La razón? El perro tenía un objeto rectangular desconocido (y bastante considerable de tamaño) justo atravesado en su intestino delgado. El veterinario decidió intervenir rápidamente para extraer el objeto que le estaba molestando. Al abrir, su sorpresa pasó a casi estado de shock: ¡se trataba del cartucho de un juego de la vídeoconsola Nintendo DS!

radiografía del perro
En la radiografía se aprecia perfectamente el cartucho íntegro alojado en el intestino del animal.©Facebook Tarreo - Tarreros

Lo más curioso, según explicó el propio veterinario, es que el cartucho llegó a su intestino de forma íntegra y no en trozos, por lo que, obviamente, no pudo ser digerido anteriormente por su sistema digestivo. Aunque más raro aún fue lo que sucedió después: cuando el profesional médico comunicó el 'hallazgo' a sus dueños, estos aseguraron que en su casa no había ninguna Nintendo y que, por lo tanto, era imposible que ese juego se lo hubiese comido allí. 

¿Desde cuándo tenía el juego ahí entonces?

La conclusión se hace evidente: Rocco es un perro de reciente adopción pues su familia lleva con él tan sólo medio año, por lo que el juego que ingirió debía pertenecer a sus anteriores propietarios. En cualquier caso, está confirmado que el cartucho llevaba alojado en sus entrañas bastantes semanas. 

"Rocco no era el mismo y estábamos preocupados por si hubiera comido una mazorca de maíz. Nos sorprendió mucho cuando el veterinario nos dijo que era de un videojuego. No tenemos ninguna consola de Nintendo ni nada por el estilo, así que estamos desconcertados en cuanto a dónde lo sacó. Es un perro de rescate y solo lo hemos tenido durante unos seis meses, así que lo único que podemos pensar es que fue de sus dueños anteriores, quien sabe cuánto tiempo ha estado ahí", relató su actual dueño, Sean Johnston, de 27 años.

No obstante, tampoco hay que descartar que el perro pudiese ingerir el cartucho en la calle durante alguno de sus paseos

Culminada la intervención, Rocco pudo dejar atrás el problema tan sólo un día después de ser operado, escapando completamente ileso del asunto (tan sólo tendrá una pequeña cicatriz de recuerdo). Desde Wamiz, queremos recordar la importancia de llevar al perro al veterinario ante la más mínima señal de molestia. Este caso es un buen ejemplo de ello. Gracias al buen 'reflejo' de sus dueños, el problema quedó en una simple anécdota. 

Y es que este objeto podría haber bloqueado su intestino en cualquier momento del largo periodo de tiempo que estuvo en su interior, lo cual habría sido fatal para Rocco. Susan Hermit, la veterinaria a cargo de la intervención quirúrgica, alabó el modo de actuar de su dueño. "Fue un gran trabajo el de Sean al traer a Rocco cuando lo hizo. Un objeto de este tamaño pudo haber cortado sus órganos internos", agregó.

A sus dueños ya sólo les queda comprar una vídeoconsola para poder jugar al juego 'favorito' de Rocco

Por suerte, esta vez todo salió bien y el perro ya está recuperándose en su casa, pero historias de este estilo nos hacen recordar lo importante que es mantener ciertas comidas, accesorios o piezas pequeñas lejos del alcance de nuestras mascotas. En el caso de Nintendo, la empresa japonesa sabe que estas cosas pueden pasar y por eso añadió una sustancia a los cartuchos que les confieren un sabor amargo para evitar que puedan ser ingeridos, aunque parece que esto no le importó en absoluto al bueno de Rocco...