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Un perro traumatizado no deja que nadie lo toque: esta niña se acerca con un final estremecedor

El perro que no se dejaba tocar © Screenshot Youtube / KSBW

Los niños nunca dejan de sorprendernos... Tras años sufriendo en una casa donde era maltratadas, Daisy tuvo, finalmente, una segunda oportunidad. Y lo que hizo esta niña por ella es enternecedor. 

Por Jade del Arco, 9 may. 2019

Tras años de sufrimiento en su "hogar", Daisy tuvo una segunda oportunidad cuando llegó a un refugio. Allí fue tratada correctamente y muy rápido tuvo la suerte de encontrar una familia adoptiva.

Se trataba de una familia amorosa, que quería cuidar mucho de ella. Pero eso a veces no es suficiente. Daisy tuvo problemas de confianza a causa del maltrato que había sufrido anteriormente; y, sólo 48 horas después de su llegada a su nuevo hogar, se fugó. 

Sus nuevos propietarios hicieron, entonces, todo lo posible para que volviese a casa, pero la perra se negaba a acercarse a ellos y se fugaba una y otra vez. 
 
Pero ellos no desistieron. La familia adoptiva de Daisy, contó además con la ayuda de sus vecinos, que se volcaron para intentar ayudarlos. Sin embargo, las semanas pasaban y no había manera de conseguir que Daisy aceptase el contacto con los humanos.

La perra se negaba, obstinadamente, a volver a la casa. Afortunadamente, le daban regularmente de comer, y todo el vecindario se ocupaba de que cada día tuviera alimento suficiente para estar bien.

Megan, la niña que susurraba a los perros 

La situación podría haberse quedado bloqueada durante muchas semanas más pero, dos meses después de la llegada de Daisy al vecindario, una niña acostumbrada a los rescates de perros, gracias a su familia, preguntó si podía intentar acercarse a Daisy.

Tranquila y silenciosamenre, la pequeña Megan, de 6 años se sentó primero en la hierba, no muy lejos de Daisy. Unos minutos más tarde el animal parecía más tranquilo y menos estresado. Fue entonces cuando Megan se acercó arrastrándose lentamente. 

Solo se separaban por algunos centímetros... y después, la sorpresa para todos: Daisy se acerca a la niña y se deja hacer finalmente. En una sola vez, Megan fue capaz de tranquilizar al perro, algo que nadie había conseguido en dos meses y una prueba más de que perros y niños pueden tener una relación excelente. 

Desde entonces, Daisy tiene una nueva casa donde se encuentra a las mil maravillas. No te pierdas a continuación el vídeo de la historia de Daisy, si aún tenías dudas de por qué adoptar a un perro, esta bonita historia te las despejará.