Noticias :
wamiz-v3_1

TEST: ¿Cuál es tu perro ideal? 🐶

Publicidad

Escucha ruidos extraños bajo las escaleras e inmediatamente empieza a levantar las baldosas

escaleras destrozadas
© Shutterstock

Una mujer escucha el eco de unos gritos debajo de una escalera al pasar. Al comprobar qué ocurre, entra rápidamente en pánico. Una cosa es evidente: ¡Hay que levantar los azulejos!

Por Jose Manuel Cano, 17 jul. 2019

Una situación muy comprometida

Lunes 8 de julio de 2019. Nueve de la noche. Renania del Norte-Westfalia (Alemania). El departamento de bomberos de la localidad Hemer recibe la llamada de una mujer alertando de un rescate un tanto comprometido. La tripulación recibe la llamada de auxilio con cierta extrañeza e irritación. Nadie puede creer lo que esta señora acaba de transmitir desde el otro lado de la línea telefónica.

Sin más, una brigada de bomberos se desplaza a la localidad de Freudenberg. Cuando llegan, se dan cuenta de que se enfrentan a un rescate que difícilmente olvidarán, incluso los profesionales más experimentados. 

Efectivamente, la mujer tenía razón. Al pasar por la escalera, escuchó unos gritos de 'socorro' y se dio cuenta de que un pequeño gatito estaba atrapado junto a los escalones de un edificio residencial. El minino había caído en un estrecho hueco entre los escalones y la pared. Evidentemente, estaba claro que no podía salir por sus propios medios. 

¿Será suficiente con levantar los azulejos?

Comienza un rescate que va a complicarse mucho más de lo esperado. Los desesperados intentos del gato no tienen éxito. Está completamente atascado. No puede avanzar ni retroceder. ¿Cómo ha llegado allí? ¿Habrá que quitar los azulejos para liberarle?

Los bomberos trazan un plan inicial. Primero apuestan por arrancar unas cuantas baldosas con la esperanza de abrir una salida para el gato, pero desafortunadamente esto no funciona. El cachorro no puede salir. Así pues, se recurre a un 'plan B'. Es evidente que se requieren medidas más drásticas. Los salvadores recogen un martillo y un cincel del vehículo de emergencia y comienzan a destrozar los escalones en un laborioso trabajo manual. Se necesita ser muy preciso y milimétrico para que el gato no sufra daños ni lesiones. 

Tras 30 minutos de angustia, finalmente consiguen su propósito: ¡El bebé gatuno es libre por fin! Los bomberos se sienten orgullosos por haber completado esta complicada misión que podía parecer tan sencilla al principio. Afortunadamente, el gatito se encuentra en perfectas condiciones. Ahora habrá que encontrar al dueño del animal, el máximo responsable y a quien se piden las explicaciones pertinentes cuando las autoridades deben intervenir en un rescate animal. 

 

Zu einer Tierrettung wurde die Feuerwehr Hemer heute um kurz vor neun Uhr in den Ortsteil Frönsberg gerufen. Eine kleine...

Posted by Feuerwehr Hemer on Monday, July 8, 2019

 

Escrito por: José Manuel Cano, periodista especializado en comportamiento y causa animal.

Fuentes: Wamiz Alemania, Facebook