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Su perro le trajo un regalo en la boca, cuando vio lo que era tuvo que llamar al periódico

perro juega huesos humanos cementerio alemania
© Bild

¡Horror! Cuando Michael cayó en la cuenta de lo que su perro mestizo le había traído se llevó un gigantesco susto. Sabía que lo primero que tenía que hacer era avisar a otras personas...

Por Ismael G. Cabral, 19 jul. 2019

Caminar por Bremerhaven (Alemania) puede ser una verdadera prueba de fuego para los nervios; al menos si la zona que se transita es la colindante con el cementerio de Geestemünde. El protagonista de esta historia nunca olvidará aquel paseo.

Un terrible recuerdo 

Cuando su perro de cuatro años, Oiskin, regresó de estar jugando aquí y allá, este vino corriendo con un palo en la boca. ¿Un palo? Bueno... cuando su compañero humano fue a cogerlo para lanzárselo comprobó que no era exactamente un palo, ¡era un hueso humano!

Para ser exactos Oiskin había traído el hueso del muslo de un humano. Inmediatamente el hombre se puso a buscar el lugar donde pudo haberlo encontrado y pronto localizó una gran pila de escombros y arena apilados. 

Allí, en medio de aquella montaña, había huesos humanos de todos los tamaños, e incluso cráneos enteros. Inmediatamente llamó a los medios de comunicación para denunciar públicamente el estado de abandono del lugar. 

 

Was sein Mischlingshund „Oiskin" beim Spielen findet, kann Michael zuerst gar nicht glauben.

Posted by Bild on Friday, July 12, 2019

Un desafortunado contratiempo

Uno de los responsables del cementerio declinó hacer mayores comentarios a la prensa y tildó el asunto de “desafortunado contratiempo” fruto de una serie de “trabajos de adecentamiento”.

Como el nivel de agua subterránea es muy alto no se puede cavar muy profundo. Así que si se necesita una nueva tumba las más viejas y abandonadas deben ser destruidas. Y debido a la humedad los huesos no se descomponen por lo que pasan estas cosas”, explicaron desde el cementario.

Lo que está claro es que Oiskin y su amigo no volverán a jugar en esta macabra zona.

Escrito por: Stefanie Gräf. Wamiz.de 
Traducido por: Ismael G. Cabral, periodista especializado en Cultura y en temática animalista