Ahora en Wamiz :
wamiz-v3_1

Publicidad

Collares con descargas sí o no: los expertos hablan de ellos como ''un simple método de tortura''

polemica debate uso collares electricos perros

Cada vez son más los países que prohíben el empleo de estos collares

© Shutterstock

El Ayuntamiento de Valdepeñas (Ciudad Real) ha desatado la polémica recomendando collares con descargas eléctricas para que los perros dejen de ladrar. Un artículo que suscita una gran controversia entre adiestradores y veterinarios.

Por Ismael G. Cabral, 2 dic. 2019

Una discutible medida 

Sin medias tintas, el Ayuntamiento de Valdepeñas, gobernado por el PSOE, ha recomendado abiertamente a un vecino de esta ciudad que ponga sendos collares caninos que emiten descargas eléctricas para que sus perros dejen de ladrar y, así, cesen de molestar a los vecinos que se ha quejado por ello.

Se trata de una persona que tiene dos perros, de raza American Sttanfordshire Terrier, a la que además se le impondrá una multa de 1.200 euros por las supuestas molestias causadas por los animales.

Valdepeñas, ¿poco amiga de los perros?

Hay que indicar que Valdepeñas será en 2020 la localidad con la tasa más cara de España por tenencia de perros en casa, 21 euros. Un dinero que servirá para que el consistorio adquiera botellas de agua y lejía que se repartirán entre las personas que conviven con animales paa que estos limpien los orines de los perros. Una medida, en sí misma, bastante controvertida.

Collares eléctricos. ¿Efectivos o crueles?

Hay países en los que estos collares están terminantemente prohibidos. Es el caso de Suiza, Alemania, Austria, Canadá e Italia, entre otros. Holanda los eliminará en 2020. También en España hay algunas comunidades autónomas en la que, o bien están prohibidos, o su uso es muy limitado, como Madrid, Galicia o La Rioja.

Según el veterinario y etólogo Javier Madero estos collares “producen dolor, de ahí su eficacia”. Pero esto no los convierte en “tolerables”: “Causan daños psicólogicos en los perros y el sufrimiento emocional es muy complejo de medir, por lo que su empleo y recomendación es una barbaridad. Es un simple objeto de tortura”.

Usando el collar eléctrico dejamos de plantearnos qué estamos haciendo mal con nuestro perro, si actuando de otra forma conseguiríamos mejores resultados, o si estamos cubriendo correctamente las necesidades del animal”, reflexiona Karen Overall en Journal of Veterinary Behavior.

En nuestro país, el grupo de especialistas conformado por el Grupo de Etología Clínica de la Asociación Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales (Avepa) hizo público a finales del pasado año un detallado informe que puedes encontrar aquí en el que se exponían diez razones para no utilizar ni recomendar collares eléctricos.

Es muy difícil encontrar a un adiestrador o veterinario que los recomiende, lo que hace más controvertido todavía lo sucedido en Valdepeñas. ¿Cuál es tu posicionamiento sobre este tema?