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Debe sacrificar a su Alaskan Malamute y le concede su último deseo antes de decirle adiós

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Dar el último adiós a un perro es el momento más difícil para su dueño

© Facebook Ashley Mackie

Ashley M cumple la última voluntad de su perra, una divina Alaskan Malamute llamada Maggie, antes de practicarle la eutanasia. Una historia para morir de amor (pero también de pena) 😢

Por Vanessa Parapar, 7 dic. 2019

Este año no fue nada bueno para Maggie May, la perra que protagoniza esta histora. Esta bella Alaskan Malamute de 9 años llevaba un tiempo sufriendo de artritis severa, una enfermedad que le causaba mucho dolor. Su mamá humana, Ashley M había intentado por todos los medios curar a su querida amiga de cuatro patas. Hizo todo lo que estaba en su mano para que Maggie no tuviese dolores y viviese una vida normal, pero... ¡la enfermedad, desgraciadamente, ganó la batalla!

La última prueba de amor

Ashley sabía que el final de Maggie se acercaba puesto que el sufrimiento de la perra era desgarrador y, aunque le doliera en el alma tomar la decisión de dormirla para siempre, no quería que su querida perrita siguiese padeciendo esos terribles dolores. La amaba infinito. 

Como muestra de amor y cumpliendo uno de los deseos de su perra Maggie, Ashley tomó una decisión que alegraría los últimos días de vida de su Alaskan Malamute: llevarla a la nieve. Su perra amaba los campos nevados, deseaba hacer angelitos con sus patitas y disfrutar del clima gélido que tanto aprecia esa raza de perros (en definitiva, está en sus genes),

Ashley preparó un viaje en coche con Maggie y juntas viajaron hasta Escocia, concretamente a la sierra de Cairngorms. En ese lugar, supuestamente había caído la primera nevada del año. 

No tuvieron suerte

Cuando ambas llegaron a su destino, a Ashley se le partió el corazón en mil pedazos: solo la cima de las montañas estaba nevada. Pero no se rindió en ningún momento y comenzó a buscar una solución. A pocos metros del lugar, Ashley contempló un campo de nieve intacta cerca y... ¡soltó a Maggie para que cumpliese su último deseo, jugar en la nieve! 

Durante dos horas, la perra pudo jugar entre los copos. Durante los primeros segundos, Ashley la dejó sola pero luego no puedo resistirse a acompañar a Maggie. Juntas vivieron uno de los momentos más especiales de su vida. ¡Estaban felices, contentas! 

Varias horas después, Ashley cogió el camino de vuelta; sin quitarse de la cabeza que esa bonita historia tendría un amargo final...💔