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Escalofriante: cuando reconocieron la triste mirada de la abuela Dora, se echaron a llorar

dora podenca abuela maltratada

Las secuelas del maltrato en una abuela podenca resultan escalofriantes

© Facebook

Los voluntarios de una protectora de Málaga denuncian las horribles secuelas del maltrato y el abandono en una podenca en su etapa de vejez.

Por José Manuel Cano , 28 ene. 2020

Dora, la perra más triste del mundo

La radiografía del abandono y el maltrato en España se detiene inevitablemente en la figura del podenco, seguramente la raza más maltratada y vilipendiada por el ser humano. Ya sabemos que estos perros son utilizados comunmente para la caza y que muchas veces son abandonados a su suerte cuando sus cualidades atléticas comienzan a mermar a consecuencia de la edad. 

Desgraciadamente, España sigue siendo un país a la cabeza del maltrato animal. Hay muchos animales maltratados por el simple hecho de haber nacido y nuestros adorables podenquitos (junto a los galgos) encabezan la lista de los perros más castigados

Y como ejemplo, un botón. Dora, la perra más triste del mundo. Se trata de una 'abuelita' de ocho años que ha entrado en la vejez de su existencia, una podenca que mantiene una fortaleza física espectacular, pero que sufre unas secuelas psicológicas de su convivencia con el ser humano que ha impresionado incluso a sus rescatadores.

Un pasado traumático: ¡ayuda para Dora!

Ha sido la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga la que ha lanzado la voz de alarma para ayudar a Dora. Los voluntarios cuentan que esta perra llegó a sus manos llena de heridas tras haber sufrido el ataque de otros perros, que su carácter es afable y cálido, pero que parece haber perdido por completo la confianza en el ser humano.

Esta perra aguantó las curas de sus heridas sin protestar, sin emitir un solo gruñido, sin enseñar los dientes... parecía resignada a su suerte mostrando los ojos más tristes del mundo. 

Dora necesita un poco de amor

La definen como una perra "dulce y buena" -sólo hay que ver el vídeo para comprobar que su carácter es cariñoso y cordial-, pero tiene el miedo metido en el cuerpo. Su vida anterior fue tan dura y traumática que esta perra no es capaz de mirar a la cara a las personas. Aunque cueste creerlo, esta perrita abandonada y maltratada ha desarrollado una personalidad tan sumisa y conformista que hace que duela el alma. 

Ella sale al patio, pero no juega ni interacciona con el resto de perros. Suele apartarse a un rincón mientras el resto de sus 'compañeros' disfruta, y cuando sale a pasear, lo hace con el rabo entre las patas. No se relaciona, no busca cariño, intenta huir un poco de todo... su visión de las personas debe ser nefasta.

Por suerte, en esta protectora malagueña han comenzado a ganarse su confianza para intentar borrar esa mirada de tristeza, pero también piden ayuda con una adopción que pueda cambiar el concepto que tiene de las personas en la etapa final de su vida. Ella necesita una casa en la que poder dormir en un lugar cómodo o disfrutar de una siesta en un sofá (los podencos los adoran), sobre todo cuando su vida ya debe ser más relajada y tranquila.

Si quieres darle una oportunidad a Dora para conocer la bondad de las personas, envía un correo a geriatrico@protectoramalaga.com
Como muchos lebreles, el Podenco es un ferviente apasionado de la comodidad. No dudará en acercarse a tu sofá si la adoptas.