EL QUIZ DE WAMIZ

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Encuentran un transportín con la puerta abierta en el bosque: no es buen presagio

Una mujer descubre la caja vacía en un bosque. Solo un maullido la lleva por el buen camino para encontrar al animal, pero todo este asunto encierra una historia realmente dura.

Por José Manuel Cano

Publicado el 16/4/20 8:13

Extraño hallazgo en un bosque alemán

¿Misterio o tragedia? Nos trasladamos a la ciudad alemana de Hagen, donde tuvo lugar a finales de marzo de 2020 un hallazgo un tanto extraño y que dio mucho que hablar en redes sociales.

Ocurrió en un bosque de la localidad. Una mujer que caminaba por la zona de Goldberg descubrió un transportín vacío junto a un árbol, por lo que se detuvo a comprobar de qué se trataba. Inmediatamente comenzó a escuchar unos tenues aullidos en una cueva cercana, por lo que intentó rescatar al gatito 'extraviado'. 

Desafortunadamente, el animal estaba muy asustado y no se atrevía a salir de su escondite pese a la insistencia de la caminante. 

Pese a todo, la mujer no se dio por vencida y contactó con el refugio de Tierschutzverein, que inmediatamente envió a varios voluntarios para rescatar al felino. Al principio no tuvieron éxito ya que el animal estaba escondido en lo más profundo de una cueva con varias salidas, por lo que sería muy complicado atraparlo. 

Tras examinar varias opciones, tomaron la determinación de colocar una pequeña trampa en una de las salidas tapando las restantes, pero tampoco lograron atrapar al asustado gatito. 

Finalmente, uno de los voluntarios se armó de valor arrastrándose por el túnel de la cueva hasta dar con el animal. La historia tuvo un final feliz pues este activista logró poner a salvo al animal para devolverlo al transportín y trasladarlo al refugio. Sin embargo, una duda planeó en el ambiente tras el rescate: ¿Quién abandonó a este pobre gato a su suerte en un lugar tan inhóspito?

Los activistas están preocupados 

El gato ya se encuentra en el refugio a la espera de encontrar una familia que se decida a adoptarlo. Mientras tanto, los voluntarios tienen dos preguntas sin resolver:

  • ¿Quién dejó allí a este simpático minino? 
  • ¿Por qué estaba tan asustado cuando lo encontraron? 

A falta de resolver la incógnita, esperemos que pronto encuentre una buena familia para comenzar una nueva vida.