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Ve algo raro sobre el puente de la autovía: se detiene y entra en shock

puente sobre autovia dog-sad

Una voluntaria observa algo sobre el puente y decide detenerse para ver qué ocurre

© Shutterstock

La mujer interviene en el momento justo para evitar una desgracia...

Por José Manuel Cano , 13 may. 2020

El momento justo y el lugar exacto

Esta es la prueba que demuestra que un pequeño e insignificante gesto puede tener una trascendencia inmensa en el devenir de otras personas, y también en el de nuestras mascotas. Detrás de cada adopción hay una historia, normalmente triste y sobrecogedora, pero que también encierra a pequeños grandes 'héroes' que hicieron lo que debían en el momento justo para salvar una vida

Algo así es lo que tiene escrito en su pasado esta perrita llamada Haya, una Podenca de 4 años que aguarda paciente una segunda oportunidad en un refugio andaluz. Los voluntarios de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga han reportado una conmovedora historia que tiene como ángel de la guarda precisamente a una trabajadora de sus instalaciones. 

Ocurrió en el año 2016. Un buen día, una de las voluntarias de la protectora terminó su turno y, como cada tarde, cogió el coche para regresar a su casa, pero antes de incorporarse a la autovía vio a un perro abandonado que parecía a punto de saltar desde un puente.  

Inmediatamente se detuvo en el arcén y se acercó con extremo cuidado a la criatura. Se trataba de Haya, una podenquita que por entonces solo tenía un año y con tanto miedo a los seres humanos que incluso llegó a saltar al vacío cuando la voluntaria se acercó. 😢😢

Por suerte, esta trabajadora estuvo rápida de reflejos y pudo cogerla en el aire. Haya llenó sus manos de colmillazos, pero ella no la soltó porque sabía que si lo hacía saltaría y moriría en el instante. Sobrecoge solo pensar que fue capaz de lanzarse a la carretera con tal de escapar de las personas.  

Una perra maltratada

Haya estaba atemorizada, temblaba y se veía el rostro del pánico en sus ojos, en sus huesos. Era evidente que su vida hasta ese momento había sido un infierno, que en sus escasos meses de vida había sido una perra maltratada hasta el extremo.  

Su rescatadora la trasladó a la protectora y, aunque al principio era bastante desconfiada con las personas desconocidas y mostraba su resquemor por lo vivido, poco a poco comenzó a fiarse de sus cuidadores y se mostró siempre feliz con sus compañeros de jaula, con los que jugó y compartió carreras y pelotas.

Una adopción frustrada

Varios meses después de su rescate, Haya fue adoptada por una familia con una niña y a los pocos días fue devuelta. Según recuerdan, amaba tanto a la pequeña de la casa que la sobreprotegía en exceso y no dejaba que el padre se le acercase.

La devolvieron porque "no tuvieron paciencia ni ganas de trabajar con ella" ese aspecto.

Cuatro años después, Haya es una perra completamente distinta. Se entrega por completo a los humanos y se deja querer a todas horas. El tiempo ha sabido curar sus heridas y la ha moldeado como una perra ideal para muchas personas: es cariñosa, obediente, sabe comportarse en el coche, sale a la calle con disciplina, le encanta nadar, el campo, la playa... se deja acariciar por extraños, lo olisquea todo y sabe relacionarse con perros desconocidos. 

Evidentemente, Haya necesita dar ahora un paso más en su vida y busca una persona que la quiera como nunca la han querido. ¿Eres tú?

Si estás interesad@ en la adopción de Haya, puedes ponerte en contacto con la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga a través de este enlace

Recuerda: si adoptas un animal, le salvarás la vida