EL QUIZ DE WAMIZ

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Este perro tiene la mirada más triste del mundo: cuando conocieron su pasado... lo entendieron todo

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Conoce la historia de Lirio, el perro de mirada triste

© Facebook Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga

Una protectora malagueña busca una familia que pueda devolver la sonrisa a Lyrio, protagonista de una historia realmente infernal.

Por José Manuel Cano

Publicado el 15/5/20 9:07

El perro de mirada triste

¿Te has fijado en su rostro? Es la cruda mirada de la tristeza, la secuela inmediata de la durísima realidad que viven muchos perros durante toda su vida y que les lleva a convertirse en animales taciturnos, incapaces de vivir y sentir. Siempre perseguidos por la sombra del abandono, siempre desconfiados porque nunca sabrán cuándo llegará un nuevo maltrato. Su esperanza en las personas podría ser nula, pero no es así...

Nuestro perro de mirada triste se llama Lyrio y su caso ha sido reportado por la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga, a donde llegó después de que una persona diese un aviso de sus atroces circunstancias: este perro se encontraba atado a un poste de la luz en el barrio de Campanillas, uno de los once distritos en los que está dividida administrativamente la ciudad de Málaga.

No estaba solo. Lyrio fue uno de los dos perros encontrados en esta situación en la misma zona en circunstancias muy semejantes. Estaba amarrado con una cadena de metal viendo pasar los días y las noches, durmiendo sobre una tabla de madera mojada y comiendo sobras de vez en cuando si alguien le echaba de comer.

Las personas que denunciaron su caso aseguraron que llegó perdido a esa zona de la capital costasoleña después de las fuertes riadas que sufrió la ciudad a finales de enero de 2020. Las intensas lluvias le arrastraron hasta allí y alguien lo dejó en aquel poste atado a su suerte. Nadie lo reclamó jamás.

Cuando los voluntarios acudieron al lugar en el que se encontraba, el pobre perrito saludó tímidamente moviendo el rabo desde lejos y agradeciendo con entusiasmo la más mínima caricia en su cabeza. Era evidente que necesitaba cariño, aunque su mirada triste era imborrable. 

La escena fue muy emocionante pues parece que el perro sabía que iba a ser rescatado, que su infierno por fin había terminado. Los voluntarios le quitaron aquella sucia y oxidada cadena del cuello y lo trasladaron a sus instalaciones. El camino en el coche fue sereno. El perro no se quejó, de hecho no emitió un solo ruido, ni un llanto, ni un mal gesto... solo quería marcharse de allí y agradeció con lametones el gesto. Después simplemente durmió. Era la primera vez en cuatro meses que podía descansar tranquilo.

Tras unas semanas en la protectora, Lyrio se ha destacado como un Podenco maravilloso de carácter afable y amor incondicional hacia sus cuidadores. Su color chocolate le convierte en un perro muy especial para los trabajadores del centro, que ahora esperan encontrar una verdadera oportunidad para él. 

Las lluvias lo arrastraron hasta el peor de los infiernos, pero tuvo la suerte de dar con esta protectora, que luchará por darle una nueva vida. Ellos aseguran que su bondad sigue latiendo como el primer día de su vida pese al castigo sufrido.

"Lyrio, vas a ser feliz, te lo prometemos", reza la publicación de sus cuidadores.
Si estás interesad@ en su adopción, puedes ponerte en contacto con esta protectora malagueña a través de este enlace 

Recuerda: la adopción salva vidas