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EL QUIZ DE WAMIZ

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Dia del abuelo 2020: las mejores razas de perro para hacer feliz a tus abuelitos

abuela abrazando a un perro dog-happy

Una abuela abrazando a su amado peludo

© Shutterstock

Dicen que quien tiene un abuelo tiene un tesoro. ¡Qué gran verdad! Cierro los ojos y en décimas de segundo se me vienen a la cabeza una ráfaga de recuerdos (todos buenos, faltaría más) capaces de hacerme un nudo en la garganta porque mis abuelitos no están todo lo cerca que quisiese. 

Por suerte, sé que están bien acompañados y eso me tranquiliza. De un lado, mis padres; del otro, sus perros. ¡Sí, sus queridos peludos se han convertido en su sombra desde hace años! Razón suficiente para que este artículo, aparte ser mi particular homenaje a mis yayos, esté pensado como oda a esos peludos de raza o mestizos que cuidan y protegen a la generación más sabia que existe. 

¡Feliz Día del Abuelo šŸ‘“šŸ‘µ! (Disfrútalo con ellos tomando las precauciones necesarias) šŸ™

Por Vanessa Parapar

Publicado el 26/7/20 9:44, Actualizado el 13/10/20 18:12

Celebramos el Día del abuelo con los perros más tiernos, adorables, fáciles de educar, cero hiperactivos y afables para que, sin pensarlo demasiado, le regales uno a tu querido yayo puesto que ellos -tal y como dicen numerosos estudios- le ayudarán en el ocaso de su vida. 

¿Por qué tu abuelo debe vivir con un perro?

  • Un perro aumenta la vitalidad y el bienestar.
  • Un perro le ayudará a sentirse querido y a dejar a un lado la soledad. 
  • Un perro le motivará a relacionarse con otras personas. 
  • Un perro disminuye la ansiedad y la depresión.
  • Un perro le hará estar de buen humor porque todos son un poco payasos.
  • Un perro le incitará a cumplir rutinas y asumir responsabilidades. 
  • Un perro mejorará, en definitiva, su estado de ánimo y su vida diaria.

Tal y como podrás leer al final del artículo, gracias a un testimonio tan personal como veraz, el peludo que elijas será el encargado de poner un poco de pimienta a su vida y darle su pata haciéndole creer que todo va a ir bien.

Las razas de perro que robarán el corazón de tu abuelo/a

1. Caniche

familia con caniche

Los perros caniche son muy populares entre las personas mayores debido a su reducido tamaño, su afable carácter -siempre dispuestos a robarte una sonrisa- y su fácil educación y mantenimiento. 

2. Yorkshire

yorkshire abuelo brazos

Tan leales como inteligentes a la par que vivaces. Generalmente, se conforma con salir a pasear una vez al día. Además, su tamaño les convierte en el perro ideal para vivir en un apartamento. No necesitan nada más que la compañía de un abuelo.

3. Pomerania

pomerania abuelo brazos

Son los perros de moda, ideales para un abuelo moderno. Pero eso no es todo. Estos perros son perfectos para personas mayores que no salgan demasiado de casa puesto que si se sienten queridos y mimados apenas reclamarán largos paseos. 

Pincha aquí para conocer todas las características de la raza

4. Pug

pug sofa abuelos

Hocico chato y ojos saltones. Su belleza, su carácter digno de un payaso y su manera de afrontar la vida lo posicionarán como el perro ideal para cualquier abuelo que se precie. 

Eso sí, si un pug tuviera que elegir; apostaría por ese yayo o yaya que adore salir a caminar porque lo suyo es dar paseos sin prisa pero sin pausa e ir saludando a vecinos -no importa si estos son humanos o animales-. 

5. Chihuahua

chihuahua perro abuelos

El chihuahua es un perro muy inteligente pero también nervioso y rebelde. La primera característica lo posiciona como uno de los mejores guardianes, esos que tranquilizan a los abuelos que viven solos. Mientras que las dos últimas subrayan que este perro debe estar muy bien educado desde pequeño. Con esto y con todo... ¡es un amor! 

Los perros de mis abuelos

El amor no entiende de razas

Aún recuerdo la primera vez que Xana y Linda llegaron a nuestras vidas. La primera, una atrevida pastor alemán. La segunda, un cruce de malinois que destrozaba algo a cada paso. Ambas fueron un regalo para mis abuelos.

  • ¿La excusa? Necesitaba a alguien que cuidase su casa
  • ¿Su respuesta? ''Vosotros sabéis lo que implica tener un perro''.

Después de alguna que otra disputa familiar, mis abuelitos aceptaron a sus 'guardias' de seguridad sin rechistar porque no pudieron resistirse a sus profundas miradas. ¡Eran más listas que el hambre! (Eso decían ellos).  

Esta pareja de la Guardia Civil no fue la única que acompañó a mis abuelos desde que tengo uso de razón. Un boxer, un podenco, un chow chow, una galga y varios mastines españoles hicieron las delicias de mis yayos y de la familia al completo. Su casa parecía el Arca de Noé. 

Con la perspectiva que dan los años y la responsabilidad que otorga tener un perro -o varios- debo decir que ¡olé! por mi abuelo y mi abuela. Ellos supieron mantener el tipo ante mis caprichos, muchas veces era servidora la que quería un peludo u otro, y enseñarme lo que significa compartir la vida con un animal. ¡Gracias por darme esa valiosa lección, otra más!

Y desde el plano más ímtimo y personal; abro mi corazón para gritar a los cuatro vientos que todos y cada uno de los perros que pasaron por la vida de mis abuelos les han ayudado a superar todos los antojos que le vida les tenía preparados que fueron muchos y bastante difíciles. 

En cada disgusto, en cada enfermedad, en cada partida... y, por supuesto, en cada momento de júbilo -que también han sido muchos- estaba alguno de sus perros.

Aún recuerdo, con los ojos empapados de lágrimas, cuando mi abuela dejó de caminar y su amada mastina llamada Heidi se le acercaba a la silla en busca de las caricias que ella le daba cuando podía andar. O cuando mi abuelo pasaba horas y horas en la más profunda soledad con su mastín Oso que sabía solamente con mirarlo lo triste que se sentía. ¿Qué más se le puede pedir a un perro? Sinceramente, nada. 

Fue en esos momentos de tristeza, soledad, ansiedad, estrés cuando sus amados peludos se convirtieron más que nunca en sus incondicionales amigos con un único objetivo: subirles la moral haciéndoles creer que la vida no se termina ahí. Únicamente por eso todos los abuelos deberían tener un perro.

Palabras que me incitan a pensar en todas las veces que me caí, lloré, reí, enloquecí o amé y tenía a mis abuelos a mi lado, animándome cogidos de la mano. Diciéndome que vendrán tiempos mejores, que todo pasará, que siempre estarán ahí. ¡Ay! Ojalá todos los abuelos del mundo fuesen eternos (al igual que todos los perros)! 

Si estás pensando en cambiar la vida de tu abuelo/a, ¡entra en nuestra sección de adopción y regálale un yayo/a a uno de nuestros hermosos perros!