Ahora en Wamiz :

Publicidad

Pensó que sería divertido molestar a su pitbull mientras dormía

¿Cómo reacciona este bello durmiente cuando su dueña decide estropearle la siesta de la peor manera posible? No te pierdas su primera reacción.

Por José Manuel Cano

Publicado el 7/9/20 9:40

En esta ocasión recuperamos una escena de lo más familiar, un momento de intimidad hogareña que cualquier dueño de perro entenderá a la perfección. Es la hora de la siesta y hay que guardar silencio. 🤫🤫🤫🤫 

Contemplamos a una joven acostada sobre la cama que se está autograbando con el móvil. Sobre su pecho duerme plácidamente su precioso Pitbull gris. Se puede decir que está en la gloria.

El perro está completamente dormido disfrutando de la paz más absoluta del descanso en el regazo de su persona favorita pero... ¡sucede una desgracia!

¿Qué ha pasado durante su siesta?

Para su 'desgracia', su dueña ha decidido interrumpirle el sueño. Es hora de despertar. Ella, muy juguetona, decide devolver a su perro al mundo real a su manera, primero le tira del cuello, luego de la boca y después le da unas palmaditas en la cara. "Despierta, despierta...".

No puede decirse que esté siendo precisamente delicada. Y el 'señor pitbull' está profundamente dormido. Ojito...

Es en este momento cuando muchas personas podrían temer por la reacción del perro. A nadie le gusta que le despierten de la siesta. ¿Cómo se lo toma él?

dueña y pitbull dormido
Esta dueña decidió despertar a su pitbull de la forma más molesta © YouTube Tank The Awesome Dog

¡Despertar con besos!

Y es entonces cuando nuestro amigo abre los ojos. Solo basta un segundo para saber que su mirada es la viva imagen de la inocencia. No hay malestar ni irritación. Todo lo contrario.

Tras un brevísimo lapso de aclimatación a la realidad, lo primero que hace es darle los 'buenos días' a su amiga humana con varios besitos de lo más cariñosos. Justo después, un largo bostezo para regresar a la vida.

Su dueña se ríe porque sabe que su perrito la adora y que jamás tendrá un mal despertar, aunque lo cierto es que todavía tiene ganas de alargar su cabezadita, por lo que vuelve a recostarse. 

Como puedes comprobar, no existe el más mínimo conato de agresividad en este perro, por muy PPP que muchos quieran considerarlo.

Hay que recordar que la agresividad en los perros está ligada a otras razones como la incorrecta educación o socialización desde cachorros, una experiencia traumática en su vida e incluso un problema médico donde el perro tiene dolor o malestar.

Es importante tener claro que un perro agresivo no lo es desde su nacimiento, sino que factores externos influyen en el desarrollo de este comportamiento