EL QUIZ DE WAMIZ

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Dos jóvenes policías se equivocan de casa: segundos después comenten un error mucho peor

policia entrando casa de perro dog-sad

La policía acudió por error

© Shutterstock

Esta es una de esas noticias que a los amantes de los animales -y a los que tienen corazón- no les gusta leer. No apta para sensibles... 
 

Por Jade del Arco

Publicado el 23/10/20 8:31

Todo empezó con una llamada a la policía el pasado 26 de septiembre en Courrières, Francia. Habían denunciado la presencia de un coche abandonado y dos agentes acudieron para ver qué sucedía. Buscando al dueño del coche, entraron en una casa, por error. Entonces se desató la tragedia. 

Sobre las 22.00 horas, informa revolutionpermanente.net, cuando los policías iban a llamar al timbre de la vivienda, se dieron cuenta de la presencia de tres perros -que pertenecían a la joven pareja de la casa-.

Uno de ellos, Oslow, de la raza Staffordshire Bull Terrier, fue considerado una amenaza para los agentes, a pesar de que la pareja les advirtió de su presencia y recalcó que, aunque no era peligroso, debían tener cuidado al estar entrando en “su terreno”. 

Un momento trágico 

Estas advertencias no surtieron efecto. Uno de los policías le disparó.

⚠️ ATENCIÓN, las imágenes del siguiente vídeo pueden herir tu sensibilidad, no las veas si no crees estar preparado/a. 

"Mi perro fue asesinado sin motivo, estaba en su casa, en su territorio, en su jardín, no mordía a nadie, no le ladraba a nadie, era el osito de peluche de la familia, adorable con mis dos hijos, protector con su familia", explicó el dueño. 

La versión policial difiere de lo anterior. Mientras se aclara lo sucedido, las palabras de su humano, en una carta publicada por el mismo medio, rompen el corazón. 

La carta que te hará llorar 

"Anoche, mi perro Oslow, que acababa de cumplir dos años, fue asesinado en su propio patio, su propio territorio, su propia casa, donde vive con su familia. Le dispararon en la cabeza, delante de nosotros, delante de mi pequeño hijo de 3 años. La escena le marcará toda su vida, era su perro, su mejor amigo (...). 
Podemos perder un animal debido a la vejez, a la enfermedad, y ya nos cuesta recuperarnos de ello, pero una bala en la cabeza delante de nuestros ojos es una escena que nos perseguirá toda la vida. El policía, después de disparar se fue, sin arrepentirse y, cuando le preguntamos por qué lo hizo, no supo qué responder: tartamudeó. Todavía podemos oír la detonación del arma, que resuena en nuestras cabezas, así como las imágenes de nuestro perro en el suelo, rodeado de sangre. Perder un perro es difícil, pero en condiciones como estas, ¡no lo aceptamos!”, dice un fragmento de la carta. 

El policía, de 20 años, aparentemente se asustó y consideró peligroso al animal. La familia de Oslow, con estas palabras, pide justicia para su ángel negro, que ya estará en el cielo de los perros. Descansa en paz.