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Un vertedero municipal esconde una realidad escalofriante

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Los trabajadores de un vertedero malagueño se toparon con una horrible verdad

© Shutterstock

Los operarios de un basurero se topan con una horrible verdad y se ven obligados a pedir ayuda de forma urgente.

Por José Manuel Cano

Publicado el 17/1/21 11:20, Actualizado el 8/2/21 14:55

El abandono animal continúa siendo una lacra que se produce día tras día y muy cerca de nuestras puertas. No hace falta viajar demasiado lejos para comprobar cómo la dejadez humana crea realidades difíciles de digerir y en los lugares más siniestros. 

En el suceso que hoy nos ocupa, fueron los operarios de un vertedero municipal malagueño los que se toparon con una horrible realidad el pasado año durante un turno de trabajo que les dejó marcados para siempre.

Tres mastines abandonados en un vertedero

La Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Málaga reporta el caso de Marco, un Mastín precioso que fue hallado en noviembre de 2020 viviendo con su padre y su hermana entre los residuos de un vertedero.

Como podréis imaginar, las condiciones físicas y mentales en las que se encontraban eran francamente deplorables

Los trabajadores denunciaron la presencia de estos tres mastines abandonados en sus instalaciones, probablemente desechados al tratarse de perros de gran tamaño. La cobarde discriminación de siempre.

Por suerte, esta familia canina fue trasladada al refugio malagueño en el que pudieron optar a una nueva oportunidad, aunque allí sigue todavía Marco dos meses después.

Se trata del 'pequeño' de la casa pues tan sólo tiene un año y ha necesitado varias semanas de adaptación a su nueva realidad.

Preparado para ser adoptado

Desde la protectora malagueña admiten que las primeras semanas de Marco en el refugio no fueron fáciles pues se mostraba huraño y un tanto agresivo enseñando los dientes a las personas que se acercaban.

Sin embargo, la única verdad es que Marco solo es un cachorro inofensivo que se había acostumbrado a vivir entre basura y que solo necesitaba un tiempo para conocer a las personas y perder el miedo. 

Sus ojos demuestran que en su interior solo hay bondad y que durante estas semana solo necesitaba un poco de amor y paciencia. 

Y el trabajo ha tenido recompensa

Después de insistir en que saliese de su agujero en el que se refugiaba constantemente, Marco ha superado sus propias barreras y ya confía al cien por cien en las personas. 

Ahora es un perro feliz, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer.

Eso sí, desde la protectora garantizan que está completamente preparado para una adopción pues convive sin problemas con las personas y con otros perros. Solo necesita dar un paso más en su aprendizaje del cariño en una casa en la que sea realmente querido. 

Si estás interesad@ en la adopción de Marco, aquí puedes ponerte en contacto con la protectora en la que se encuentra
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