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5 años después de perder a su perro recibe una llamada que lo deja paralizado

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Imagen de archivo: Hombre asustado teléfono en mano

© EUStock/Shutterstock

Un veterano de la armada americana descuelga su teléfono y se queda de piedra. Hacía 5 años que no tenía noticias de su amado perro. ¿Qué pasó con el animal?

Por Vanessa Parapar

Publicado el 7/5/21 7:19

Viajamos hasta 2016, año que cambió para siempre la vida de Michael Joy. Desde esa fecha, el ex soldado del ejército estadounidense no ha vuelto a levantar cabeza. ¿La cuestión? Su perro Sam desapareció sin dejar rastro. 

Michael recorrió sin cesar las calles y las carreteras de Fort Benning (Georgia) durante años pero ni señal del animal, un hermoso cruce de labrador y husky. Según contó en su momento el hombre a medios locales, ''moví cielo y tierra para encontrarlo pero parece que ha desaparecido para siempre''.

La angustia de Michael se fue incrementando con el paso de los días llegando a su punto álgido cuando tuvo que mudarse a Kentucky, a 700 kilómetros de su domicilo actual. El único consuelo que le quedó al humano era saber que su perro lleva implantado un microchip a través del cual podría encontrar a su peludo. 

Pero las semanas, los meses y los años fueron pasando y la esperanza de encontrar a Sam se fue apagando poco a poco aunque volvía por momentos:

''Durante los últimos cuatro años he regresado regularmente a mi antiguo hogar. Iba a Benning de vez en cuando, por si acaso Sam aparecía por allí", aseguró el ex soldado a Cleveland.com.   

Una llamada cambió su vida 

Tras aceptar poco a poco que no volvería a ver a su perro, Michael recibió una llamada a principios de abril de este año que lo dejó paralizado. Un refugio de animales de Cleveland (Ohio) se puso en contacto con él para comunicarle que Sam estaba en sus instalaciones. 

"Cuando me llamaron, me sorprendió, porque yo nunca había estado en Ohio. Incluso me pregunté si estaban hablando del perro correcto", comentó Michael. 

Sin embargo las dudas no fueron capaces de arrebatarle la emoción a este veterano que se subió a su coche e hizo un viaje de más de 1.300 kilómetros para ver si el perro que estaba en Cleveland era el suyo. ¡Y BINGO!

Michael volviendo a casa con su perro Sam ©Cleveland.com

Michael contó al medio de comunicación citado anteriormente que cuando su mirada se cruzó con la del perro supo que era Sam. ''Fue una ola de emoción. Mi mujer y mi hija estaban llorando. Yo no suelo mostrar mis sentimientos pero delante del perro me emocioné tanto que casi lloro. Me alegré mucho de volver a verlo''.

Una historia que demuestra, una vez más, que nunca se debe perder la esperanza. Eso sí, Michael no tiene idea de dónde estuvo su amado Sam durante todo este tiempo.