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Perra va a hacer una radiografía: el veterinario se queda en shock con el resultado

perra junto a su radiografia dog-wow

A la izquierda, la perrita. A la derecha, su radiografía

© Facebook

Mama, así se llama la perrita, guardaba en su interior un secreto que dejó al veterinario y a todos los presentes con la boca abierta. ¿De qué se trata?👇

Por Vanessa Parapar

Publicado el 17/5/21 12:52

Mama no ha tenido una vida fácil. Esta perra de mirada alegre esconde los traumas que le ''regaló'' su desafortunada vida. Tras años de maltrato, la peluda terminó en un refugio junto a su cachorro esperando a que un alma caritativa los adoptase sin pedir nada a cambio. 

Según cuentan los voluntarios, Mama estaba traumatizada por su pasado y se negaba a confiar en el ser humano. Un hecho que no le ayudaba en absoluto a encontrar la familia que merece. Al contrario que ocurrió con su cachorro, al que le sobraron pretendientes para empezar una nueva vida. 

Tras pasar meses entre los barrotes de un chenil, el bebé de Mama fue adoptado mientras que ella permaneció en el refugio más tímida y confusa que nunca. 

El veterinario cambió su destino

Gracias a una visita rutinaria al doctor, las personas que se preocupaban por Mama comprendieron de una vez por todas qué le pasaba y por qué tenía un comportamiento tan extraño

El veterinario examinó a la perra y sintió algo raro. A tenor de la publicación de Facebook del refugio de Nueva York, el doctor notó varios quistes en su cuerpo. Sin dudarlo, le hizo una radiografía que no le dejó indiferente: Mama tenía varios bultos en su vientre. 

Los bultos de Mama eran la consecuencia de años de maltrato

Pero ahí no queda la cosa puesto que los quistes de la perra no habían aparecido así como así. Eran pequeñas balas (perdigones) que se utilizan para cazar aves. ðŸ¤¬ðŸ¤¬

balas perra cuerpo
En la radiografía de Mama podían apreciarse las balas ©Facebook 

Con semejante panorama, no era de extrañar que la perrita tuviese pavor a los hombres que intentaban tocarla, cuidarla e incluso mimarla. 

Como las balas parecían no molestarla, el doctor decidió no sacárselas puesto que la operación suponía un alto riesgo para ella.

Por su parte, Mama comenzó a mostrarse menos temerosa con los miembros del refugio que tras el diagnóstico veterinario comprendieron por qué la perra tenía terror ante la idea de estar sola en el exterior. ''Tenía miedo a ser maltratada y disparada de nuevo'', comentaron. 

Según se puede comprobar en el artículo de The Dodo, Mama fue cada día más feliz con el paso de los años. La perra fue rescatada en el año 2016 y tras meses y meses de trabajo intenso con ella ha conseguido ser una peluda juguetona y afable. 

''Es muy amable y dulce sobre todo cuando está con las personas que ama'', comentó una voluntaria. 

¿Has adoptado a un perro maltratado? Cuéntanos tu historia en el FORO para que podamos publicarla ðŸ‘ˆ