Publicidad

Peligro en Avilés: perros embobados o vomitando sangre tras pasear por los parques de la ciudad

parque ferrera asturias dog-serious

El parque de Ferrera es público y se encuentra en pleno centro de Avilés, Asturias

© Turismo Comarca Avilés

Diversas clínicas veterinarias del municipio asturiano han atendido a varios perros en estas condiciones, y no es un virus. 

Por Rocío R. Gavira

Publicado el 27/5/21 14:03

En los últimos días varios perros de Avilés (Asturias) han presentado síntomas nada habituales: con “pocas ganas de comer, embobados e, incluso, vomitando sangre”. La clínica veterinaria Sabuvet es la que ha dado la voz de alarma.

Según recoge el diario La Voz de Asturias, parece que no se trata de un virus, sino de una posible intoxicación de perros por el uso de sulfatos en los parques y áreas verdes de Avilés. 

Perros intoxicados tras comer hierba

“No sabemos qué tipo de producto fitosanitario se está aplicando en los céspedes, pero desde hace varias semanas atendemos a perros que presentan todos la misma sintomatología, comenta Inés González Matero, responsable del centro avilesino.

Normalmente los perros comen hierba o pasto para regurgitar o vomitar y así poder limpiar su estómago. Además, por instinto buscan zonas verdes para olisquear y hacer sus necesidades. Es fácil que tengan contacto con el césped mencionado. 

Un perro oliendo un rastro en la hierba ©SAMMYEK/Shutterstock

Algunos perros han sufrido tal gravedad por los síntomas que tuvieron que ser derivados a hospitales veterinarios fuera de Avilés. Y al parecer, según recoge el periódico asturiano, esta situación se repite desde 2019. 

“Tuvimos que atender algún perro con síntomas parecidos”, recuerda la veterinaria a La Voz de Asturias. Pero no fue hasta este pasado febrero cuando saltaron las alarmas. 

“Los animales venían colocados, con temblores, salivaban, espumaban, las pupilas las tenían dilatadas… estaba claro que unos cuantos tenían pinta de haber ingerido glifosato”, cuenta González. 

Aunque todavía no tengan claro de qué se trata, saben que no es un virus, “lo hemos comprobado”. Y el peligro puede aumentar con las lluvias en Asturias. “Si llueve ese producto se filtra y va a parar a los charcos donde los perros beben”