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Mamá lleva a su cachorro al parque: se cruza con un 'hombre' y... ¡este se queda de piedra!

El perro solo quería jugar, pero el 'hombre' tenía muy claro que no iba a ceder ante los caprichos de un peludo desconocido y misterioso 👻👻

Por Vanessa Parapar

Publicado el 19/8/20 8:30

Cuando los padres de Robbie, el simpático perro que protagoniza esta historia, lo llevaron al Parque Sackville en Manchester (Reino Unido) no sabían que su mascota se convertiría en una estrella de las redes sociales.

El vídeo que te mostramos hoy fue publicado en 2010 y superó en cuestión de semanas los 6 millones de visualizaciones.

Robbie es un perro muy gracioso que adora, por encima de muchas cosas, jugar sin parar. Uno de sus juegos favoritos es buscar las ramas que le arrojan los humanos en el parque. Tanto que el peludo no hace distinciones entre sus potenciales contrincantes.

Por eso, cuando Robbie vio a un hombre sentado en un banco, que parecía no estar haciendo nada, el perro corrió hacia él con una rama en su hocico y se preparó para jugar su juego favorito. 

Robbie dejó la rama a los pies del señor y se alejó un poco para ver en qué dirección arrojaría el palo. Sin embargo, el hombre nunca jugó con él.

Una negativa que el perro no entendió puesto que siempre, según contaron sus papás humanos en las redes sociales, se salía con la suya. Pero... ¿qué pasó esta vez?

El pobrecito perrito no era capaz de asimilar que el 'señor' sentado en el banco del parque era un estatua. ¡Angelito! 😂

perro junto a estatua parque manchester
El perro no entendía porque ese 'señor' no quería jugar con él ©Youtube

El misterioso 'hombre' que ignoraba por completo a Robbie

Robbie tenía muy claro que no iba a darse fácilmente por vencido. Y... se acercó al 'hombre' una vez más para hacer que este cooperara y poder jugar como hace con decenas de humanos que se cruzan en su camino a diario.

El perro empezó a frustrarse, así que ladró incesantemente para llamar la atención del 'señor'. Robbie cogío la rama una y otra vez, se sentó en el regazo del 'hombre' y lo intentó convencer de que jugara con él. Pero todo indicaba que nunca jugarían juntos.

El perro intentaba jugar con la estatua de Alan Turing, el padre de la informática moderna. No es que el 'señor' se quedase de piedra ante la actitud del animal sino que el 'hombre' llevaba años sentado en su rincón sin moverse.