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Pitbull hiperactivo no podía parar de jugar: el veterinario le hace una radiografía y no puede creer lo que ve

radiografia perro dog-wow

Esto fue lo que se encontraron al llegar al veterinario... 

© Facebook/Christian Nunnelee

Tener un cachorro implica mucha responsabilidad, son como los niños pequeños, a veces no saben lo que hacen y hay que prestar mucha atención... 

Por Jade del Arco

Publicado el 23/12/19 18:53

Los cachorros son como bebés, pues les lleva tiempo aprender qué es bueno o malo para ellos. Tampoco saben qué pueden o no comer... como le pasó a este cachorro.  Su nombre es Boots, un pitbull mezclado con labrador, de tan solo ocho meses de edad, que comió algo que no debía... 

Un cachorrito algo nervioso... 

cachorro de labrador
Este es Sopa ©Christian Nunnelee

Su dueño, Christian Nunnelee, que hizo pública esta historia en sus redes sociales, vive en San Antonio, Texas, y tuvo que llevar a su perro de emergencia al Hospital Animal de San Antonio después de que se tragara una cuchara completa. ¡Nadie daba crédito a lo sucedido!

Has leído bien... Boots no se sabe muy bien cómo su perro consiguió tragarse una cuchara de tamaño normal de un bocado como si de su ración de comida se tratase. Por situaciones como esta es muy importante vigilar bien a los perros cuando son cachorros puesto que un incidente como el que te estamos contando puede costarles la vida.

una cuchara en un plato
Pensó que la cuchara era un juguete... ©Christian Nunnelee

Nunnelee intentó sacarle la cuchara de la boca a su perro, y después le practicó la maniobra Heimlich, pero el utensilio ya había pasado por el esófago y no pudo hacer nada más que llevarlo corriendo al veterinario. Cabe destacar, a tenor de las palabras del dueño de este inquieto y travieso perro, que el pitbull seguía como si nada. Él no había hecho nada. ¡Son terribles estos peludos!

Lo que encontraro en el hospital: 

la radiografía de un perro
Esto fue lo que encontraron al llegar al hospital ©Christian Nunnelee

Los veterinarios en el hospital vieron la cuchara en el interior del perro gracias a una radiografía. Actuaron rápido: pusieron anestesia al animal y sacaron el cubierto de su estómago. Según parece, era la primera vez que veían algo así... Afortunadamente, todo quedó en un susto y Boots volvió a su casa tan tranquilo como se ve en la siguiente foto, ¡como si no hubiera pasado nada!

 
un cachorro feliz
Afortunadamente todo quedó en un susto ©Christian Nunnelee