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Esta gatita no podía crecer, hasta que una mujer decidió intentarlo con ella y cambiarle la vida

gato negro abandonado canada

Un buen corazón le da una segunda oportunidad

© Facebook

Una mujer de buen corazón vio a la gatita de apenas una semana de vida tirada en la calle y completamente sola. Afortunadamente, decidió actuar.

Por Cristina Ridao, 4 nov. 2019

La pequeña Kiwi llegó al Chatons Orphelins Montréal necesitando atención médica urgente. Una mujer estuvo esperando durante horas para ver si la madre volvía, pero no fue así. Tomó entonces la decisión de llamar al equipo de rescate de Montreal para buscarle la ayuda que tan desesperadamente necesitaba. Kiwi tenía poco más de una semana de nacida, pero pesaba tan solo 160 gramos.

La trataron por una infección ocular y la colocaron en un hogar de crianza temporal para que pudiera ser chequeada las 24 horas del día. "Su desarrollo fue lento. Kiwi tuvo que ser alimentada con jeringa, pues tenía problemas para comer", dijo su rescatista.

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Chatons Orphelins Montréal

En los días siguientes, y a pesar de su estricto horario para las comidas, Kiwi no creció en lo absoluto. Su condición era muy preocupante. Su mamá temporal, Erica, estaba determinada a ayudar a la pequeña a hacerse más grande y fuerte.

Con la ayuda de suplementos, alimentándose cada dos horas y tras varias noches en vela, Kiwi comenzó a mostrar progresos. Durante sus primeras 15 semanas, creció muy lentamente debido a su estómago sensible. Con seis semanas, la gatita apenas pesaba 380 gramos.

Chatons Orphelins Montréal

Con el mejor cuidado veterinario que pudieron ofrecerle, Kiwi comenzó a dar muestras de progreso a los tres meses de edad. A pesar de que tendría que seguir con sus tratamientos y suplementos, estaba encaminada hacia su recuperación. Kiwi alcanzó 620 gramos a los tres meses de edad. Su personalidad y actitud salieron a relucir.

Fue una jornada larga llena de trabajo duro. Finalmente, a los cuatro meses de edad, Kiwi tuvo un brote de crecimiento más estable y comenzó a ganar peso de forma más consistente. Tras no haber sido capaz de comer por sí sola, empezó a comer como toda una campeona de forma independiente. Ahora, la dulce gatita adora a todo aquel que conoce y les ofrece sus abrazos.

Chatons Orphelins Montréal

A los seis meses de edad, Kiwi pesaba 1,5 Kg. "Sigue siendo una gata muy pequeña, pero es rechoncha, su pelaje es brillante y ya no puedes sentir sus huesos cuando la tocas", dijo el equipo de rescate.

"Ella es muy dulce y le gusta acurrucarse en los brazos y en el cuello de su mamá temporal. Nunca se aparta de su lado. Atravesó una etapa muy difícil durante sus primeros tres meses de vida. Su mamá adoptiva la crió a mano literalmente, día y noche, asegurándose de que nunca se rindiera. Estaban muy unidas la una a la otra".

Chatons Orphelins Montréal

Finalmente, Kiwi fue adoptada oficialmente por nada más y nada menos que su propia mamá "temporal", quién se enamoró de ella desde el día en que la conoció. Será una gata pequeña por el resto de su vida, pero está muy feliz de haber conseguido un hogar definitivo y lleno de amor junto a su mamá adoptiva.

Chatons Orphelins Montréal

Escrito por: Cristina Ridao, periodista especializada en comunicación digital y directora de Wamiz España.
Fuente: Chatons Orphelins Montréal