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Este gato no podía andar: lo que su dueña hizo por él no tiene precentes

gato silla de ruedas © Mini Cat Cown

Twisty es un pequeño gato que nació con una parálisis parcial en las patas traseras que le impedía andar con normalidad. Pero se cruzó con un ángel de la guarda que nunca dio su caso por perdido. Una persona que días después se convirtió en su dueña (mejor dicho, su mamá) e hizo todo lo posible por salvarlo.

Por Vanessa Parapar, 13 abr. 2019

Si deseas leer una historia de las que hacen saltar las lágrimas; no pierdas detalle a un relato que ha emocionado a toda la redacción de Wamiz. Twisty es un gato que no podía andar. Una condición física que no le dejaba ser feliz con nadie porque, aunque nos cueste creerlo, las personas no querían pasar su tiempo junto a él debido a su problema. No obstante, en el camino de este adorable gato se cruzó una mujer que le dio una lección de vida enseñándole que nunca debía rendirse.

Abandonado en un restaurante

Ese es el primer recuerdo, bastante crudo, de Twisty. El gato fue rescatado, como ocurrió con el cachorro que fue salvado por un bombero, junto a su hermano en la parte de atrás de un restaurante de San Diego (California) por miembros de la organización Mini Cat Cown.

Los voluntarios y trabajadores de esta asociación pusieron todo de su parte para darles una oportunidad a estos gatos, pero la sorpresa que escondía Twisty cayó como un jarro de agua fría sobre sus cabezas.

''A las dos semanas los gatitos debían empezar a caminar, pero nos dimos cuenta de que Twisty tenía muchos problemas para levantarse, aunque aún podía mover y sentir sus patas traseras. Según iba creciendo, el pequeño gatito se ponía de lado cuando trataba de ponerse de pie, pero no dejaba que nada se detuviese.'' Así explicaban los miembros de Mini Cat Cown el caso de Twisty a los medios.

gato paralitico

Twisty y Hurricaine eran inseparables

Dicen que el amor mueve el mundo, un hecho que los hermanos Twisty y Hurricane pueden corroborar puesto que ambos estuvieron juntos a las duras y a las maduras sobre todo Hurricane, que no dejó solo a Twisty ni un solo segundo cuando se dio cuenta de que tenía problemas para caminar.

twisty paralitico y hurricane hermanos amor

Por su parte; Thoa, la cuidadora que se encargó de sacar adelante a los dos hermanos quiso destacar cómo era la relación entre los gatos y el vínculo que tenían los tres. “Desde el principio me di cuenta de que Twisty era un auténtico luchador”, aseguró la mujer que no tardó en buscar un especialista para que le diera un diagnóstico que ayudara a mejorar a la salud del pequeño felino.

Un diagnóstico muy triste

Después de muchas llamadas telefónicas, encontraron a un neurólogo que les invitó a dar por perdido el caso y les recomendó la eutanasia como la mejor solución. Algo que, por supuesto, Thoa no estaba dispuesta a considerar: ''Nunca nos planteamos la opción de la eutanasia, ni por un segundo. Twisty no es paralítico y no siente ningún dolor. Él es totalmente feliz y se siente sano''. A lo que la cuidadora de Twisty añadió: ''a pesar de no poder mover las patas traseras para caminar, sí que tenía algo de sensibilidad y podía llegar a moverlas ligeramente''.

twisty gato no puede andar

Twisty necesitaba una silla de ruedas

A Thoa le importaron muy poco las palabras del veterinario. Ella iba a mover cielo y tierra para ayudar al pequeño gato. Partiendo de esta base, Thoa lo tuvo claro: Twisty necesitaba una silla de ruedas. Por eso, junto a sus hermanas Thi y Tram, se puso a desarrollarla en un proyecto complicado que tenía como objetivo mejorar la calidad de vida del pequeño gatito.

''Estuvimos investigando y encontramos vídeos en Youtube muy interesantes. Fuimos a la ferretería y compramos los tubos, los cuales cortamos a mano, y le construimos una silla de ruedas con un arnés personalizado que decoramos con colores militares'', aseguró la cuidadora de Twisty que ya se estaba convirtiendo en su madre.

De esta manera el pequeño gatito podrá comenzar a desarrollar los músculos de sus patas y, quizá, pararse y caminar por sí mismo.

twisty silla de ruedas

¡Objetivo cumplido!

Gracias a la dedicación que le pusieron, hace algunas semanas las cuidadoras recibieron desde Nueva York una silla de ruedas a medida que iba a mejorar notablemente la calidad de vida del gatito.

El aparato está construido con fibra de carbono y algunas partes elaboradas con impresoras 3D por alguien que se sensibilizó al conocer la historia. Incluso si Twisty no consigue caminar con normalidad, esta silla le está ayudando día tras día. 

Una historia, al principio trágica, que pone nuestros sentimientos a flor de piel y deja claro que mientras muchas personas no tienen escrúpulos de abandonar a su suerte a nuestros queridos animales; existen otras muchas -que se cuentan por millones- que hacen lo imposible para que las mascotas vivan de la manera más digna posible. Un aplauso para ellas. 👏