EL QUIZ DE WAMIZ

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Este gato quedó atrapado y sus maullidos desesperados alertaron a los vecinos

gato atrapado cat-angry
© Twitter

 Simba es un gato de Manchester que se quedó atrapado entre las paredes de dos casas. Sus maullidos desesperados consiguieron llamar la atención de una vecina, que hizo todo lo posible por rescatarlo.

Por Roberto Herrero

Publicado el 4/12/18 12:40, Actualizado el 19/12/19 16:38

En esta ocasión queremos hacerte llegar un suceso muy llamativo y dramático que, afortunadamente, tuvo un final feliz. Porque Janine Dawson, una vecina de Manchester, estaba paseando tranquilamente por su vecindario, cuando algo llamó poderosamente su atención.

Eran unos maullidos bastante estruendosos, como una desesperada llamada pidiendo auxilio. Por eso fue siguiendo el rastro del sonido, hasta que finalmente encontró a Simba, el gato de sus vecinos, atrapado entre dos paredes. Las imágenes son absolutamente sobrecogedoras y claustrofóbicas y transmiten muy bien la sensación que debió de sentir el animal en ese momento de tantísima desesperación.

gato atrapado maullidos La imagen es sobrecogedora | Twitter

Como has podido comprobar tú mismo en las fotografías que te hemos mostrado sobre estas líneas, la brecha entre las dos edificaciones era realmente pequeña, lo que hacía todavía más agobiante la espera. El animal no podía moverse y, consciente de que no podría lograr sacarlo de allí ella sola, Janine decidió pedir ayuda. Emma Pollard y Nichola Waterworth, de RSPCA, acudieron al lugar para rescatar a Simba, pero, cuando vieron y analizaron la situación, se dieron cuenta de que el rescate iba a ser aún más complicado de lo que habían imaginado: “Tenemos miedo de no conseguir sacarlo de ahí”.

Después de varios intentos fallidos, los agentes finalmente decidieron llamar a los bomberos para solicitar su ayuda. Estos, en un principio, tomaron la decisión de quitar varios ladrillos de la casa para facilitar la salida del animal, pero fue precisamente en ese momento cuando Simba comenzó a moverse un poco, acercándose lo suficiente a sus rescatadores como para que pudieran tirar de él y sacarlo de ese hueco tan pequeño. Sano y salvo, Simba fue llevado al veterinario para comprobar que no estaba herido. Afortunadamente, el animal estaba perfectamente y pudo volver inmediatamente a casa con sus dueños.