Perra loba rescatada ama que la consientan

Lakomi es una perra loba que vive en un santuario animal y su gran debilidad es que le consientan la pancita. A pesar de que ahora tiene una gran sonrisa en su rostro, su historia no es tan feliz.

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Lakomi fue encontrada en la naturaleza cuando tenía 8 meses, pero fue concebida y criada parcialmente en cautiverio. Cuando la rescataron, estaba usando un arnés muy pequeño, como para un cachorro de 8 semanas, por lo que su piel creció sobre el arnés. Para removerlo hicieron falta horas de cirugía y meses de medicación para combatir una infección que casi le quita la vida.

Ese no fue el único reto que enfrentó.

“La primera vez que fui al santuario, me dijeron que Lakomi estaba loca y que nunca lograría socializar”, escribió Sarah, una cuidadora del santuario. “El lugar donde ella vive está rodeado por cercas de 4 metros de altura porque antes, cuando buscaba escaparse, solía saltar o trepar casi 3 metros y lograba sujetarse con su mandíbula del borde de la cerca. Desde que comencé a trabajar con ella en su socialización, ya no quiere escapar. Logramos contacto físico después de casi 2 meses de exposición continua y desde entonces se ha convertido en una perrita juguetona, dulce, amorosa y en lo personal, es mi animal favorito”.

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Lakomi es una perra loba que excede su tamaño promedio, es decir, proporcionalmente es más loba que perro.

“Lakomi es un hermoso ejemplo de lo asombroso que es el poder del amor; conocerla es una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida” comenta Sarah.

Comentario adicional: el pelaje de la pancita de Lakomi se ve delgado porque fue esterilizada muchos meses antes de haber grabado este video. Ahora está completamente saludable.

Comparte con tu familia y amigos la historia de esta gran consentida.

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