Cómo entrenar a tu perro.

A primera vista, entrenar a un perro parece una tarea complicada. Sin embargo, entrenar a un perro de forma apropiada no es tan difícil, incluso si eres solo un principiante.

No es necesario que intentes convertir a tu perro en una estrella de circo: una buena disciplina los hará más felices tanto a ti como a tu perro, e incluso serán mejores amigos.

Reafirmando tu autoridad sobre el perro

Necesitas ser dominante en tus interacciones con tu perro. Esta es una de las reglas fundamentales del entrenamiento canino. Si tu perro no te respeta, tampoco va a escucharte. Sin embargo, la violencia jamás será la respuesta.

Caminar delante de tu perro cuando cruzan una puerta, comer antes que él, o alejar a tu perro cuando de vez en cuando si trata de llamar demasiado la atención, son cosas pequeñas que ayudarán a tu compañero canino a entender que tú eres el líder de la manada.

Logrando que tu perro te obedezca

Antes de enseñar a tu perro a responder a tus ordenes, invariablemente necesitarás sacarlo a caminar. Esta es una buena oportunidad para ganarte su respeto y enseñarle una habilidad esencial: caminar con la correa.

Tu perro siempre debe caminar a tu lado. Ni siquiera debes considerar la posibilidad de que tu perro tire de la correa para apurarte. Para acostumbrar a tu perro a que permanezca detrás de ti, tira de la correa con pequeños jalones si tu perro intenta caminar demasiado rápido.

Tu perro debe entender rápidamente y obedecer tus órdenes por su propia seguridad. Una vez más, no hay necesidad de ser demasiado duro o represivo con tu mascota.

Elige órdenes simples como “ven aquí”, “alto”, “abajo”, “a tu cama”, etc.

Entrenar a tu perro requiere que le enseñes lo que esperas de él, y que lo hagas con entusiasmo. Si quieres que tu perro se siente, dale la orden y luego presiona suavemente su parte trasera hacia abajo para que entienda lo que quieres. Repite varias veces, pero trata el perro con cuidado, especialmente si es apenas un cachorro.

No seas tacaño con tus premios. Para asegurarte de que tu perro entienda cuándo está siendo un “buen chico” (o chica), acarícialo y felicítalo de forma cálida y efusiva.

Regañando a tu perro

Como maestro de tu perro, necesitarás aprender a darle reprimendas de forma correcta. Esto no debe ocurrir a menudo, debe ser libre de cualquier tipo de violencia, con buena intención, justificado y cuidadosamente ejecutado. De hecho, un perro no podrá entenderte más si lo golpeas o le gritas. Peor aún, esta actitud afectará negativamente la confianza que tiene tu perro hacia ti.

Cuando tu perro hace algo malo, dile firmemente “no”. Si es un cachorro, puedes levantarlo suavemente por la piel de la nuca.

Finalmente, debes entender que el entrenamiento canino requiere un montón de paciencia y comprensión de parte del propietario. Cada perro tiene un carácter único, y algunos serán más receptivos que otros.

Si alguna vez llegas a tener problemas para que tu perro te escuche, no dudes en pedirle ayuda a un veterinario, un especialista en comportamiento animal o un entrenador de perros.

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