¿Cómo manejar una pelea entre perros?

Obviamente harás todo lo posible para evitarlo, pero si tu perro comienza a pelear con otro de repente, ¿cuál debería ser tu reacción?

• No tiene sentido agitarse: tu perro ya no escuchará tus palabras, y tu tono agitado solo hará que pierda aún más el control. Las órdenes verbales pueden ser efectivas justo antes del comienzo de una pelea para prevenir el ataque, pero son contraproducentes una vez que comienza.

• No tiene sentido y es peligroso colocarte en medio de la pelea y tratar de sujetar a tu perro por su collar, confiando en que nunca va a morderte: aparte de las peleas rituales diseñadas para determinar la jerarquía, los perros generalmente piensan que están peleando por sus vidas (lo cual es justificable) y no se preocupan por los detalles. Tu perro nunca te morderá deliberadamente, pero esto no significa que va a detenerse si tu mano se interpone entre sus colmillos y su adversario. Conclusión: colocar tus manos cerca de la boca del perro en esta circunstancia es la mejor forma de lograr que te muerda.

• Cargar al perro entre tus brazos es igualmente peligroso y sin sentido: el otro perro podría lanzarse sobre ti y morderte mientras intenta alcanzar a tu mascota.

• También es peligroso y no tiene sentido contener solo a uno de los combatientes: sentirse contenido no ayuda en lo absoluto a detener una agresión. Obviamente, y por el contrario, esto tiende a aumentar la agresividad. Aún más, si tu perro piensa que estás intentando evitar que se defienda a sí mismo, perderá todo respeto por ti. En circunstancias extremas, si tu perro se siente gravemente amenazado, existe el riesgo de que tu propio perro te muerda para liberarse.

• En la mayoría de los casos, resulta útil usar una toalla o un balde de agua para enfriar los ánimos caldeados: si tienes un objeto como este a tu alcance, esta debe ser tu primera línea de acción.

• Si estás con otra persona, sujetar simultáneamente a ambos perros por la cola (si tienen una), por los testículos (en el caso de perros machos con la cola recortada), o incluso por las patas traseras (en el caso de hembras con la cola recortada), y luego levantarlos del suelo, a menudo funciona bien. Separarlos del suelo casi siempre sobrepasa el instinto de pelea del perro, pues este se preocupa más por lo que ocurre a sus espaldas y sueltan a su oponente. Obviamente, esta solución solo sirve para separar a ambos perros, pero luego deben ser sujetados con sus correas inmediatamente después para separarlos de forma permanente.

• Si el perro en cuestión no suele soltar a su adversario y se lleva mal con otros perros, es muy útil llevar contigo una vara de madera o de plástico que, en caso de emergencia, pueda ser introducida en la boca del perro para obligarlo a abrirla y dejar escapar a su oponente. Cuando una pelea se vuelve realmente seria, esta es la única forma de evitar que un perro mate al otro – al menos sin poner tus propias manos en riesgo.

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