Comunicándote verbalmente con tu perro

La meta-comunicación en los perros

Los humanos nos expresamos principalmente mediante el lenguaje verbal. Este tipo de comunicación no puede utilizarse con los perros, que son incapaces de entender el significado de una oración. Sin embargo, muchas personas te dirán que sus mascotas les entienden perfectamente cuando les hablan.

Los perros no entienden el lenguaje verbal de sus propietarios, sino la meta-comunicación que acompaña a las palabras y sus significados. La meta-comunicación se define como todas las señales adicionales que son transmitidas cuando se utiliza el lenguaje verbal, ya sea de forma consciente o inconsciente, voluntaria o involuntaria, y que proveen información sobre las emociones y opiniones del comunicador respecto al mensaje, al receptor y respecto a sí mismo.

Dentro de la meta-comunicación se incluye la comunicación para-verbal, que consiste en signos vocales (entonación vocal, silencios, vacilaciones, etc.), y también el lenguaje no verbal (postura, posición corporal, respiración, movimiento y distancia, etc.). Si estos signos están en consonancia con el lenguaje verbal, se dice que son congruentes. Si no están en consonancia, se dice que son incongruentes.

Aunque los perros pueden entender, o más bien reconocer por asociación, un cierto número de palabras o frases con los cuales asocian una acción o comando, como “cena”, “vamos a pasear”, “atrápalo”, “siéntate”, etc., ellos no pueden entender el significado de una oración. Ellos se comunican con las personas exclusivamente mediante señales no verbales que acompañan a las oraciones y frases.

Esto significa que si existe alguna discordancia entre lo que el propietario dice y el lenguaje corporal que emplea, es el mensaje transmitido a través de la meta-comunicación el que prevalecerá para el perro. Por lo tanto, una persona que avanza hacia el plato de comida de su perro dominante mientras le explica al animal que él o ella está a cargo y que debe obedecer y no atacar, solo logrará evitar el ataque si utiliza un lenguaje corporal dominante, pues el perro le dará prioridad y se enfocara en este. Bajo estas circunstancias, el perro le permitirá a la persona acercarse.

Las personas les comunican a sus perros tanto sus peticiones como sus expectativas al mismo tiempo. Si la discordancia entre la petición y la expectativa es demasiado grande, como cuando un propietario enfurecido llama a su perro para que se acerque, existe una alta probabilidad de que el perro no lo haga, pues el enojo del propietario tendrá una mayor relevancia para el animal y lo motivará a no acercarse.

Coherencia entre los gestos y las órdenes

En los perros, la sucesión de posturas y combinaciones complejas de secuencias conductuales implicadas en el proceso de comunicación constituyen un tipo de “sintaxis para-verbal” que les permite leer correctamente las intenciones de sus propietarios. Esta sintaxis les permite, por ejemplo, reconocer si un perro con las orejas retraídas está asustado o enojado: en el primer caso, su cuerpo estará en una posición agachada y con la cola entre las patas, mientras que en el segundo caso, el perro estará erguido y tenso, con la cola levantada.

Los perros entienden el leguaje de sus propietarios si la petición es consistente, es decir, si las palabras utilizadas corresponden con las emociones de la persona. La petición también debe ser comprensible, y todas las órdenes deben ser transmitidas con claridad y no estar inmersas entre un sin fin de palabras de gestos: un “Siéntate” es más efectivo que “Será mejor que te sientes en lugar de correr alrededor de la mesa ladrando y tumbando todo”.

Y finalmente, la petición debe ser aceptable, es decir, debe ser algo que el perro sea capaz de hacer y con lo que esté familiarizado. No puedes pedirle a un perro que se acueste si nunca se le ha enseñado a asociar el acto de acostarse con la frase “acuéstate”. Debe haber concordancia entre la orden y lo que la acompaña. Cuando la orden es amistosa, los gestos asociados con la misma también deben ser suaves y amistosos. Si quieres enseñarle a tu perro a que responsa a ciertas palabras, utiliza siempre la misma palabra para la misma orden o situación.

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