Enfermedades dentales en los perros

Los signos que pueden indicar una enfermedad dental incluyen el mal aliento (debido a la acumulación de gérmenes), babeo (por dificultad para deglutir), anorexia (ya sea porque rechaza la comida o porque no puede tragarla debido al dolor).

La inflamación del a pulpa dental también existe en los perros, pero casi nunca se diagnostica. La etapa de absceso aparece rápidamente, y es en este momento cuando se hace necesario actuar. Los dentistas veterinarios han comenzado a utilizar recientemente técnicas de alta tecnología diseñadas para los humanos: prótesis dentales, eliminación del sarro y otros tratamientos modernos. La atención, prevención y tratamiento hacen posible evitar la pérdida de piezas dentales en los perros, así como la formación de abscesos y cavidades.

Durante la dentición

El diente está ubicado dentro de un “hoyo” conocido como alvéolo. Al igual que en los humanos, en el interior del diente se encuentra la pulpa dental (la parte que produce dolor cuando se infecta). Esta se encuentra cubierta por la dentina y el esmalte. La parte oculta del diente que lo une con la encía es la raíz, mientras que la parte visible se denomina corona. Dado que las estructuras son idénticas en ambas especies, las técnicas y procedimientos odontológicos desarrollados para los humanos pueden ser aplicados de forma efectiva en los perros.

Los cachorros se tragan sus dientes de leche cuando se les caen, y es muy difícil recuperarlos. ¡Así que no tiene sentido hacerles creer el cuento del ratón Pérez! A la edad de cuatro semanas, los dientes de leche ya han aparecido por completo, excepto por el último molar, que aparece a las seis semanas.

A los cuatro meses aparecen los caninos adultos, mientras que los incisivos no aparecen hasta los cinco meses. La dentición se completa entre los seis y siete meses de edad. Una vez que han brotado todos los dientes, la gingivitis puede comenzar a formarse. Un borde rojo puede aparecer sobre la línea de las encías. El cachorro puede comenzar a babear y masticar de todo. No dudes en darle una pelota suave para ayudarle a sobrellevar las molestias durante la dentición.

Al mismo tiempo, asegúrate de que el cachorro reciba alimentos “blandos” para reducir el dolor mientras comen. Se puede aplicar una solución dental antiinflamatoria o un cubo de hielo de forma tópica para aliviar el dolor.

Abscesos dentales

Esta condición es más común en perros mayores. Usualmente ocurre solo en los molares superiores. De hecho, se trata específicamente de una infección del hueso alveolar. El síntoma más obvio es la presencia de una ampolla debajo del ojo. Al tacto, la inflamación es suave, tibia y le produce dolor al perro.

Se necesita tratamiento intensivo con antibióticos, y a menudo es necesario extraer la pieza dental afectada. Esto se hace bajo anestesia, y en ocasiones se debe cortar el diente en dos para permitir su extracción, debido a la presencia de varias raíces con forma curva.

Piorrea

Este término médico se refiere a una irritación dental que se expande rápidamente, hasta convertirse en una infección generalizada en la boca. El sarro y los huesos incrustados en la mandíbula suelen producir una formación de pus en las encías y en el borde de los dientes, que se observa como un depósito blanquecino acompañado de un aliento extremadamente fétido. La búsqueda de la causa forma parte del tratamiento. Siempre se necesita la administración de antibióticos.

Cavidades

Esta condición es bastante rara en los perros, pero las complicaciones son comunes: inflamación de la pulpa dental y destrucción de la corona. Las cavidades en los perros generalmente se ubican en el collar de los dientes, en donde la raíz se une con la corona. El perro siente un dolor agudo y deja de comer, o parece tener problemas para deglutir. Actualmente, la extracción del diente afectado es la solución más adecuada para prevenir las recidivas.

Sarro

El sarro es un depósito de sales de calcio que normalmente se encuentran presentes en la saliva, y que suele acumularse en el collar de los dientes. No todas las razas de perros sufren de esta condición en la misma medida, siendo las razas pequeñas las más susceptibles. Tiende a aparecer alrededor de los cinco años de edad.

El depósito suele ser de un color gris blanquecino y algo quebradizo. Los gérmenes se acumulan bajo este depósito y producen un olor fétido, e incluso otras infecciones. El área afectada puede comenzar a sangrar, puesto que el sarro hace que la parte externa de las encías se desintegre.

¿Cuáles son las causas de la acumulación de sarro?

La edad es un factor decisivo; los perros con más de cinco años son muy vulnerables. Los problemas renales y digestivos pueden hacer que el sarro se acumule con mayor rapidez y en mayor cantidad.

La deficiencia de vitaminas también juega un papel importante: una deficiencia de vitamina A reduce la resistencia de las encías, mientras que una deficiencia de vitamina C aumenta la vulnerabilidad a las inflamaciones. Los alimentos demasiado blandos también contribuyen a la formación de sarro, mientras que la obesidad y la falta de actividad física son otros factores predisponentes.

Finalmente, la mala higiene dental es un factor decisivo y difícil de combatir, más allá del cepillado regular de los dientes del perro.

Úlceras bucales

Los perros que sufren de uremia crónica presentan úlceras en las encías, que pueden infectarse fácilmente y causar un olor desagradable.

Otras condiciones

Los dientes pueden brotar fuera de su lugar; a veces pueden girar sobre su propio eje o pueden crecer fuera del arco dental. Un número anormal de dientes suele ser la condición más duramente sancionada en las exhibiciones. De hecho, la falta de un diente ser motivo para no otorgarle al perro su certificado de pedigrí.

Si hay dientes de más, estos pueden ser extraídos sin mayor problema. También pueden aparecer dientes demasiado pequeños o grandes. El esmalte dental puede tornarse amarillo. Esta decoloración es causada por tomar una cantidad excesiva de antibióticos amarillos de forma frecuente.

Ver otros artículos