Enseña a tu perro a hacer sus necesidades fuera de casa

El problema de intentar enseñar a tu cachorro a hacer sus necesidades afuera, es que debes mantenerte muy atento para darte cuenta del momento justo en que tu perro necesita ir. La ventaja de hacer este entrenamiento directamente afuera, es que el perro eventualmente “encontrará un ritmo”. Esto significa que luego podrás sacarlo en intervalos de tiempo u horarios regulares sin tener que vigilarlo constantemente.

Cómo organizar los paseos de tu perro.

La nueva dificultad a la que deberá enfrentarse el perro es que ahora tendrá que “pedirte” que lo saques, o bien aguantar hasta el momento de su próximo paseo. Ya no tendrá la posibilidad de hacer sus necesidades en el diario cada vez que quiera. Por lo tanto, en las etapas tempranas del entrenamiento, tendrás que tomar la decisión por él y predecir cuándo necesita ir nuevamente afuera antes de que no pueda contenerse y ocurra un “accidente”.

También es muy importante que sus “urgencias” sean establecidas en un patrón regular. Rápidamente notarás que tu cachorro tiende a hacer sus necesidades cuando despierta luego de una buena siesta o después de comer. También notarás, al mismo tiempo, que un cachorro come y duerme en intervalos muy seguidos, y por lo tanto, tendrás que sacarlo con bastante frecuencia.

El patrón que necesitas establecer es el siguiente: saca al perro justo después de sus comidas, de sus siestas y de sus sesiones de juego. No esperes a que aparezcan los signos de advertencia: para cuando estés listo, le hayas colocado la correa y hayas abierto la puerta… ¡será demasiado tarde! Lo mejor es alimentar al cachorro en horas específicas y no darle nada entre comidas. Esto ayuda a establecer sus “urgencias” en un patrón regular.

Una vez que estén afuera, llévalo siempre al mismo lugar para que haga sus necesidades, como a uno o dos árboles específicos, por ejemplo, ubicados en una calle tranquila para que el perro no se asuste (el olor que se acumula en el árbol lo estimulará en los siguientes paseos). Si vives en una casa con un patio o jardín, evita en lo posible que el perro lo utilice como baño.

La cantidad de deshechos producidos es proporcional al tamaño del perro. Las evacuaciones de un cachorro no te causarán mucho problema; pero al menos que tu jardín se un enorme bosque, cuando tu pequeña bola de pelos eventualmente pese 40 kilos, comenzarás a ver las cosas desde otra perspectiva.

Una vez que el perro haya hecho su necesidad, y solo entonces, extiende la distancia del paseo. El cachorro necesita entender que él hace sus necesidades primero, y luego pasea. De otra forma, podrías esperar horas antes de que decida evacuar. De igual forma, si el perro hace sus necesidades rápidamente, no regresen a casa de inmediato. Si lo haces, podría aguantar las ganas la próxima vez solo para que el paseo dure más.

No temas verte ridículo halagando a tu perro. Él necesita poder sentir cuán complacido estás de que haga sus necesidades afuera. Entonces, comenzará a esperar el momento del paseo en el que puede hacer sus necesidades para hacerte feliz. Una vez que este ritmo se haya establecido, se volverá natural para el perro contenerse y esperar la hora de su paseo. En esta etapa ya no es necesario acariciarlo o compensarlo cada vez que haga sus necesidades.

La cuneta.

Es importante no descuidar este aspecto del entrenamiento. ¡Los excrementos de perro en el pavimento son tan desagradables para los peatones como el desastre que a veces los propietarios de perros pueden encontrar en su alfombra favorita!

La forma más fácil de enseñarle al perro a utilizar la cuneta es caminar al borde del pavimento cuando necesite evacuar. Tan pronto como el perro adopte la posición, anímalo a acercarse aún más a la cuneta tirando suavemente de la correa. Esto evitará que tengas que guiarlo rápidamente hacia la cuneta desde mitad de la acera… y más aún, ¡evitará que llegues demasiado tarde!

Durante la noche.

Está claro que sacar a tu perro a pasear a mitad de la noche, todas las noches, es algo que está fuera de lugar (a menos que tu agenda usual lo permita). Sin embargo, puedes sacarlo tan tarde como sea posible en la noche, y tan temprano como sea posible en la mañana, dependiendo de tu agenda. Inicialmente el perro hará sus necesidades en el diario durante la noche, y luego comenzará a contenerse. Cuando lo haga en el diario, no lo halagues en la mañana (como solías hacerlo antes). Simplemente no le digas nada.

Por otro lado, el día que te levantes y encuentres el diario seco y limpio, saca a pasear a tu perro tan pronto como puedas para que haga sus necesidades y demuéstrale lo complacido que estás por ello. Para ayudarlo a contenerse durante la noche, algo que puedes hacer es quitarle su taza de agua cerca de las 7 de la noche, lo que evitará que el perro sienta una urgencia extrema mientras duermes.

Si reduces el tiempo durante el cual tu perro hace sus necesidades en el diario tanto como sea posible, y si no te preocupa fallar de vez en cuando, el riesgo de no tener éxito es mínimo.

Así que ahora estás totalmente armado y listo para asegurarte de que tu pequeña bola de pelos reciba un entrenamiento adecuado en cuanto a sus necesidades. Un último consejo:  si quieres que todo progrese rápidamente, tómate tu tiempo y sobre todo, ¡sé paciente!

Enseñando a tu perro a hacer sus necesidades fuera de casa, en resumen:

Qué hacer:

  • Comienza a enseñarle a tu perro a hacer sus necesidades afuera lo antes posible.
  • Sácalo luego de cada comida, siesta o sesión de juegos.
  • Ponle su comida en horarios regulares.
  • Compénsalo y halágalo profusamente cuando lo haga bien.
  • Llévalo siempre al mismo lugar.
  • Retira su taza de agua durante la noche.

Lo que no debes hacer:

  • Permitirle utilizar un área muy grande para hacer sus necesidades (por ejemplo, toda la cocina).
  • Permitirle que haga sus necesidades en el balcón o en el patio.
  • Regañarle mucho después de haberlo hecho mal o “restregarle la nariz en sus heces”.
  • Limpiar sus accidentes en su presencia.

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