Enseña a tu perro a estar solo en casa

Acostumbrar a un perro a estar solo a menudo puede ser una tarea difícil, pues los propietarios a veces no se están del todo convencidos sobre la necesidad de este entrenamiento. Esta actitud puede llevar al surgimiento de un buen número de problemas. Los propietarios necesitan ser confiables, seguros de sí mismos y firmemente convencidos de lo que hacen, de tal forma que el perro pueda tener confianza en ellos y aprender rápidamente.

En ambientes urbanos y especialmente en apartamentos, resulta necesario poder dejar al perro solo sin que llore, ladre o aúlle. ¡Las personas que jamás han escuchado a un cachorro llorando solo en un apartamento no entenderán cuán seria puede tornarse dicha situación!

Es algo que definitivamente debe evitarse a toda costa. Y si llega a ocurrir, incluso si es una sola vez, no intentes proteger a tu perro ignorando la situación: es muy improbable que alguien sea lo suficientemente malicioso como para acusar falsamente a tu perro de llorar y aullar estruendosamente cuando está solo.

Un paso fácil a dar es simplemente advertir a tus vecinos que has adquirido un cachorro. ¡Esto evitará que recibas quejas desde el primer día! También debes estar consciente de que incluso si te quedas tres minutos esperando en la puerta antes de marcharte y no escuchas a tu perro llorar, esto no significa que no lo hará durante el resto del día.

Llevar a cabo este tipo de entrenamiento es algo definitivamente útil, pues incluso si a nadie le molestan los ladridos y alaridos de tu perro, existe el riesgo de que el propio animal no sea capaz de lidiar bien con la soledad si no se le acostumbra a ello de la forma apropiada. Si el perro no se siente cómodo cuando se le deja solo, su nivel de ansiedad se reflejará en su comportamiento, con la posibilidad de desarrollar ciertos problemas como la automutilación, los comportamientos destructivos y la depresión.

¿Cuándo entrenar a un perro para que se acostumbre a estar solo?

Es especialmente importante acostumbrar a tu perro a quedarse solo desde temprana edad si lo adquieres durante tus vacaciones. No esperes hasta reincorporarte al trabajo o los estudios: será demasiado duro para el perro en este punto. Si ha pasado las dos semanas de vacaciones en navidad siendo consentido y atendido por todo el mundo, de seguro reaccionará muy mal cuando repentinamente vea la casa privada de toda presencia humana una mañana.

Tu partida.

El punto importante en este tipo de entrenamiento es no convertir tu partida en un ritual. En otras palabras, no le des a tu cachorro señales obvias y repetidas de que estás a punto de dejarlo solo (por ejemplo, que te vea buscando tus llaves, poniéndote el abrigo, despidiéndote de él o diciéndole de manera particularmente efusiva “buen chico/chica”, besarlo, abrazarlo, etc.).

El cachorro no debe – al menos en las primeras etapas – ser capaz de detectar los signos de tu pronta ausencia o ansiedad de tu parte. Si el propietario se siente culpable por dejar al perro solo, el animal mostrará signos de ansiedad incluso antes de su partida, lo que aumentará a su vez la sensación de culpa en el propietario y creará una situación completamente insostenible. El factor desencadenante responsable por establecer este círculo vicioso habrá sido la actitud del propietario.

Convertir un evento diario perfectamente normal (la partida del propietario y dejar al perro solo) en algo de mayor trascendencia, contribuye a una dosis doble de ansiedad: la del propietario y la del animal. La angustia sentida por uno alimentará la angustia del otro, y viceversa.

Así que evita, por ejemplo, llenar la taza de comida del perro antes de salir, como si no fueras a regresar en dos semanas. Él o ella pueden esperar perfectamente hasta la noche para comer. El cachorro realmente disfrutará el hecho de que de repente le prestes tanta atención, pero luego, se sentirá sorprendido y decepcionado cuando te vea salir por la puerta.

No tiene sentido hablarle y acariciarlo como si no fueras a verlo nunca más, o bañarlo con palabras amorosas. La sensación de abandono será mucho más grande luego de tal muestra de cariño. ¡Pero tampoco necesitas salir en total silencio y caminar a hurtadillas hasta la puerta! El perro debe ver que te vas.

Las precauciones a tomar.

Simplemente planifica tu partida antes de tiempo y, por ejemplo, no comiences a jugar enérgicamente a la pelota con él cinco minutos antes de dejarlo solo. La mejor estrategia a adoptar es evitar prestarle cualquier tipo de atención al perro durante al menos quince minutos antes de tu partida: simplemente déjalo en calma y en su lugar favorito.

¡Toma tus llaves y ponte tu abrigo con antelación! Esto evitará que tengas que volver a entrar a casa a buscarlos, alterando a tu cachorro en el proceso. Asegúrate de sacarlo a pasear antes de marcharte para que pueda hacer sus necesidades. ¡Pero no lo dejes para último momento! Esta rutina no debe establecerse como una señal de tu partida inminente. Un paseo de este tipo es útil para los cachorros que aún no pueden contenerse por largos períodos.

También asegúrate de no dejar ningún objeto frágil o peligroso al alcance de tu perro.

En resumen.

Cosas que debes hacer:

  • Acostumbra a tu perro a ausencias cortas desde muy temprana edad.
  • Advierte a tus vecinos que probablemente escucharán el llanto y los ladridos de tu cachorro.
  • Ignora a tu cachorro por completo durante un tiempo breve antes de irte y cuando regreses.
  • Dale un paseo a tu cachorro con antelación para que pueda hacer sus necesidades antes de que te vayas.
  • Deja que te vea partir.

Lo que no debes hacer:

  • Retrasarte solo para pasar un poco más de tiempo con el cachorro.
  • Darle señales de que estás por salir.
  • Abrazar, jugar o despedirte de tu perro antes de salir.
  • Encerrarlo en un cuarto.
  • Salir a hurtadillas de tu apartamento.
  • Dejar las ventanas abiertas.

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