La diarrea en los perros

Existen varios tipos de diarrea canina, pero no todas son igual de graves. Por lo tanto, es importante ser capaces de reconocerlas para poder tratarlas.

La diarrea canina puede ser causada por parásitos, virus, infecciones bacterianas o problemas digestivos. El escenario más común es cuando un perro come algo sucio mientras está fuera de casa. Este tipo de diarrea no suele estar acompañada de fiebre; el animal permanece vivaz, activo y con buen apetito. El perro necesita una dieta especial para tratar los síntomas. La diarrea por parásitos se trata con medicamentos desparasitantes, para atacar directamente la causa.

Sin embargo, las diarreas más graves son aquellas causadas por bacterias y virus. En casos de diarrea aguda, la salud general del animal también se ve afectada. El perro se muestra muy deprimido, con fiebre y pierde por completo el apetito. El estomago se inflama y el perro experimenta dolor abdominal. Se pueden notar ruidos intestinales, además de otros síntomas.

La raíz del problema suele ser un virus, pero también existe la posibilidad de una enfermedad pancreática. La diarrea produce deshidratación y pérdida de electrolitos en muy poco tiempo, lo que resulta en un desequilibrio hidro-electrolítico (especialmente del equilibrio sodio-potasio) además de la pérdida de vitaminas hidrosolubles. Por lo tanto, se le debe dar un reposo al tracto digestivo, ofreciéndole únicamente agua al animal durante 24 a 48 horas, seguido de una restauración lenta y progresiva de su dieta habitual.

Tres condiciones relacionadas con la alimentación que también pueden causar diarrea:

  • Un cambio sustancial y abrupto en la dieta, especialmente durante el destete o la introducción de nuevos alimentos.
  • Exceso de comida: las comidas excesivamente abundantes producen indigestión, mala absorción en el intestino delgado y alteración de la flora bacteriana en el intestino grueso.
  • Exceso de grasa o proteínas, que contienen enzimas no digeribles.

Diarrea causada por un cambio abrupto en la dieta

Cualquier cambio en la dieta debe hacerse de forma gradual. Para evitar las “crisis del destete”, los cachorros deben ser preparados para esa etapa desde las dos o tres semanas de edad, sustituyendo progresivamente la leche de la madre con otros alimentos durante un periodo de tres semanas.

Luego, está la diarrea de “la mañana siguiente”, que suele ocurrir luego de que el perro ha comido algo que no forma parte de su dieta habitual. Esto se explica por el hecho de que las enzimas y la flora del intestino solo son eficaces para digerir la comida habitual del perro, y no son capaces de digerir los alimentos nuevos. Se necesitan de cuatro a cinco días para que el sistema digestivo logre adaptarse a la nueva dieta. Cuando se cambia la dieta de un perro, el nuevo alimento debe ser incorporado a la dieta anterior, ajustando gradualmente las proporciones durante un periodo de unos diez días.

Diarrea causada por el exceso de comida

Comer demasiado también causa problemas digestivos, ya que el estómago no está diseñado para procesar tanta comida a la vez. Sobrecargar el estómago de esta manera tiene tres consecuencias:

  • Síndrome de torsión/dilatación gástrica.
  • Una pre-digestión deficiente.
  • El vaciado de una enorme cantidad de comida mal digerida hacia el intestino.

Puedes evitar fácilmente este problema ofreciéndole al perro únicamente la porción justa de comida.

Diarrea crónica

En esta condición, el animal tiene evacuaciones totalmente normales, seguido de una diarrea recurrente, pero su estado general de salud no se ve afectado. Su apetito tampoco varía. El origen de esta condición suele ser una mala absorción, y las heces deben ser examinadas.

Al mismo tiempo, es necesario ofrecerle al perro alimentos súper concentrados y de fácil digestión para suplir todas sus necesidades nutricionales. El alimento debe ofrecerse en forma de varias comidas pequeñas repartidas a lo largo del día, para que el tránsito intestinal se vuelva más regular y constante, permitiendo a las enzimas digestivas trabajar de manera más efectiva. En cuanto a la calidad de la comida, es preferible la carne roja y cruda, que es más fácil de digerir para los perros y se mantiene por más tiempo en el estómago, al igual que el yogur y los huevos duros.

Se debe reducir la cantidad de celulosa para mejorar la digestión, mientras que la proporción de arroz (que debe estar muy bien cocido) debe aumentarse. Si estas medidas no son suficientes, antes de buscar tratamiento médico, puedes tratar de implementar un régimen dietético anti-laxante: el agua de beber, o el agua utilizada para humedecer la comida del perro, puede ser sustituida por el agua que se ha utilizado para cocinar el arroz.

Como recurso adicional, agregar enzimas pancreáticas a la comida media hora antes de dársela a tu perro puede facilitar su digestión.

Acciones que debes tomar si tu perro tiene diarrea:

Hay varias acciones que pueden tomarse para tratar la diarrea canina:

  • Ofrecerle únicamente agua, por un periodo de 24 horas.
  • Restaurar la dieta habitual de forma muy gradual.
  • Dividir la ración diaria de comida en porciones más pequeñas.
  • Aumentar la proporción de carne roja y arroz bien cocido.
  • Utilizar el agua de cocción del arroz como agua de beber o para humedecer la comida del perro.

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