¿Qué significa cuando un perro gruñe?

En los perros, los gruñidos son siempre un signo de agresión, pero esto no significa necesariamente que el perro tenga malas intenciones. Los perros pueden gruñir durante el juego (por ejemplo, cuando juegan a tirar de la cuerda). Esto no refleja una agresión hacia sus propietarios, sino hacia la presa o el brazo contra el cual el perro está “luchando”.

Cuando el gruñido va dirigido a una persona, se considera una forma de advertencia – que puede ser moderada o verdaderamente amenazante. Una advertencia moderada casi siempre se manifiesta como un gruñido con la boca cerrada, y puede traducirse como: “¡Suficiente, ya no más, vete de aquí!”. Los perros también pueden gruñir durante el juego, o para hacerles saber a sus propietarios que no están de ánimo para jugar o que los acaricien.

Por otra parte, en una verdadera amenaza, el perro gruñe mientras muestra sus dientes. Un perro dominante muestra sus dientes retrayendo los labios hacia adelante, mientras que un perro sumiso los retrae hacia atrás. Un gruñido amenazante siempre va acompañado de otros signos específicos en los gestos faciales y en el lenguaje corporal. Unas orejas levantadas o inclinadas hacia adelante, una mirada fija hacia los ojos del oponente y una cola levantada en el aire, expresan siempre una combinación de dominancia y agresión.

En la mayoría de los casos, un enfrentamiento inminente puede evitarse respondiendo con una actitud sumisa, por ejemplo, volteando la mirada hacia otro lado o agachando el cuerpo para parecer más pequeño. Sin embargo, mirar al perro fijamente a los ojos o tratar de utilizar tu tamaño para intimidarlo son signos de dominancia (y por lo tanto retan el estatus del perro), lo cual puede desencadenar un ataque.

No hace falta decir que nunca debes adoptar una posición sumisa con tu propio perro, que a su vez nunca debe gruñirte. Si lo hace, ¡debes haber cometido un gran error en su entrenamiento! Sin embargo, este consejo puede ser muy útil para evitar una agresión de parte de un perro desconocido.

Si el perro gruñe porque has entrado en su territorio, su amenaza no estará relacionada con la dominancia, sino únicamente con su actitud territorial. Por lo tanto, la única manera de evitar un ataque será salir de allí cuanto antes.

Cuando un perro gruñe con las orejas retraídas hacia atrás, la cola apuntando hacia abajo y una mirada furtiva, está siendo agresivo y sumiso a la vez, y claramente no está seguro de sí mismo. Si te encuentras dentro del territorio del perro, su posición en la jerarquía no mejorará mucho las cosas. Por el contrario, se sentirá más amenazado por tu actitud dominante, aumentando el riesgo de un ataque.

Si se encuentran en un territorio neutro, indudablemente lo harás huir si adoptas una actitud dominante (gritándole, mirándolo fijamente a los ojos y haciéndote ver lo más grande posible). No obstante, un perro que no tiene forma de escapar atacará y morderá a causa del miedo. Desafiar a un perro que no conoces siempre es un riesgo, y solo debe elegirse esta opción en caso de una absoluta emergencia.

De otro modo, es mejor alejarse de forma calmada de la situación, sin hacer movimientos bruscos y alejándote gradualmente de lo que el perro considera su “zona de confort”, o de donde se sienta amenazado por la presencia de un rival. Correr para escapar es la peor acción posible, ya que puede estimular el instinto depredador del perro e invitarlo a perseguirte.

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