Por qué jamás deberías tener un galgo en tu casa

galgo en casa
Fotograma del documental ‘Febrero, el miedo de los galgos’. / WAGGINGTALE

El galgo es un perro muy especial mal usado por los cazadores en España. Te hablamos de las razones por las que no deberías tener un galgo en tu casa

- Anuncio Publicitario -

El galgo es una de las razas de perros más antiguas. Existe desde hace miles de años y se ha mantenido muy pura hasta la actualidad. Antaño, el galgo era un perro muy valorado, era un perro de la aristocracia. Poco o nada que ver con la consideración actual en España. Nos referimos a los cazadores, a los conocidos galgueros: los usan como una herramienta de trabajo en la caza y cuando creen que ya no son útiles, se deshacen de ellos. Los abandonan o los matan. Por eso, si estás pensando en adoptar un galgo, te hablamos de por qué jamás deberías tener un galgo en tu casa.

Octubre, temporada de caza

Ahora en octubre comienza la temporada de caza en muchos rincones de España. El galgo es usado, principalmente, para la caza de la liebre que se prolonga hasta febrero. Si todos esos meses son un calvario para ellos, febrero es el peor. Para un cazador la vida útil de un galgo se sitúa entre los tres y cuatro de edad como mucho. Pasado ese tiempo, se deshace del animal. El galgo, si tiene suerte, acabará en una cuneta o en una carretera de campo abandonado. En caso contrario, le ahorcarán colgado de un árbol, le tirarán a un pozo o su cazador le pegará un tiro para acabar con su vida. Decía Gandhi que un país, una civilización, se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales. No sé que pensaría de este percal español.

Andalucía es una de las zonas donde está muy extendido este tipo de torneos junto a Castilla-La Macha y Extremadura. Es más, España es el único país de Europa que permite la caza con galgo, perro que es sometido a duros entrenamientos. Bien es cierto que los galgos poseen una gran habilidad para correr a mucha velocidad: pueden llegar a ponerse a 60 kilómetros por hora. Y los cazadores utilizan crueles entrenamientos para alcanzar esa velocidad. Largas carreras por el campo e incluso atarlos a coches a motor, en especial en Andalucía donde entrenar a un galgo atado a un vehículo no está prohibido.

- Anuncio Publicitario -
Otra imagen del documental. Atan a los galgos a vehículos a motor para que corran más. / WAGGINGTALE

Más de 50.000 galgos al año

Las protectoras y asociaciones de animales calculan que más de 50.000 galgos al año son vejados, abandonados o asesinados en España al finalizar la temporada de caza. El documental ‘Febrero, el miedo de los galgos‘, creado por Irene Blánquez, refleja a la perfección la situación que viven miles de galgos en España durante y tras la temporada de caza de la liebre (lo puedes ver gratis online pinchando aquí). Además del sufrimiento, también desmiente muchos tópicos de estos perros fundados por los propios cazadores.

Si estás pensando en adoptar un galgo, has de tener en cuenta que probablemente haya pasado por esta desagradable experiencia. Será un perro traumatizado y tendrás que echarle paciencia para que se adopte a tu familia, a tu casa. Por eso, si no estás dispuesto a ello, no tengas jamás un galgo en tu casa. En cambio, si te animas a darle una oportunidad, verás la joya que te llevas.

El galgo, una marmotilla

Al contrario de lo que se cree, los galgos son perros que necesitan dormir mucho tiempo, entre 16 y 18 horas diarias, ya que su energía es muy baja. De hecho se les conoce como “patas de sofá” por lo marmotillas que son. Además, “el galgo siempre debe estar en el interior o en una zona vallada. No le gusta estar solo y puede desarrollar síntomas de ansiedad por separación. Cuando lo dejes solo, limita su espacio disponible: una jaula Varikennel grande puede ser muy útil al principio ya que se sentirá más seguro. Enseña a los niños a respetar su privacidad, especialmente cuando duermen. Los galgos son muy inteligentes y para disciplinarlos un “no” firme es suficiente”, es uno de los consejos vitales que da en su página web SOS Galgos, la principal asociación que ayuda desde hace décadas a estos perros.

- Anuncio Publicitario -
Lo galgos prefieren estar en compañía. / WAGGINGTALE

No quiere estar solo

Los galgos no necesitan espacios grandes ni jardín, otro de los erróneos tópicos sobre ellos por aquello de que corren a gran velocidad. Es decir, necesitan el mismo ejercicio que cualquier otro perro. Como decíamos, son perros caseros, se adaptan a espacios pequeños, pues lo que quieren es tu compañía. Es más, otra de las razones por las que son caseros es su piel. Los galgos son perros muy frioleros puesto que no tienen grasa y su piel es muy fina. Es necesario que duerman en interior para estar protegidos de los cambios de estaciones y temperaturas.

Hay miles de galgos en España que lo han pasado muy mal. Las leyes de protección animal en nuestro país dejan mucho que desear, siempre a la cola de Europa. La ley sigue tratando a los animales como cosas. Y en muchas zonas rurales de España continúa muy arraigada la tradición de la caza. Queda mucho camino por recorrer para que estos elegantes perros dejen de sufrir tal barbarie. Por eso, si adoptas a uno de ellos ten en mente todo lo mencionado. Han estado muy sometidos por los cazadores y seguramente se muestren tímidos, incluso asustados. Pero en cuanto la desconfianza desaparezca, verás lo que adora los largos paseos, sus juguetes y, sobre todo, a ti.

Lee también: Las 7 razones por las que adoptar un perro merece la pena

Redactora. En ocasiones le pongo voz a los pensamientos de mi perra, Chufa. Si algún día le da por hablar seguro que entraría en bucle: jugar, pelota, calle, jugar, calle, comer, comer, calle... y en ese orden. Sí, me tiene loca.