¿Por qué los gatos comen pescado?

los gatos comen pescado
Los gatos se vuelven locos solo con oler el pescado, pero… ¿pueden realmente comerlo? | Pixabay

Si le das de comer pescado a tu gato te contamos qué es lo que te puede pasar. Sigue leyendo y averigua si tu gato puede comer pescado.

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Es una de las grandes incógnitas del mundo felino. Es evidente que el pescado les encanta, pero…  ¿deben comerlo realmente?. En Wamiz hablamos con dos expertos en la materia, dos veterinarios especializados en alimentación que arrojan luz a una de las preguntas más controvertidas del reino felino.

José Javier González, de la Clínica Veterina Vet & Vet, tiene muy clara su respuesta. “Por supuesto que pueden comer pescado. El gato es carnívoro por naturaleza y siempre ha tenido instinto cazador, por eso siempre intentará perseguir este tipo de nutriente. Ahora bien, lo que realmente necesita el gato es comer carne, no pescado”. 

Es evidente que el pescado puede y debe formar parte de la dieta de nuestro gato, pero no hay que olvidar proporcionarle otros nutrientes. El pescado les aporta proteínas, nutrientes esenciales para su organismo, y también ácidos grasos -especialmente los pesados azules-, que, entre sus muchas propiedades, “ayudarán a que el gato luzca un pelaje reluciente y firme”, señala José Javier González.

Sin embargo, no todo son virtudes en este tipo de alimentación. Hay que tener en cuenta varios factores importantes en esta materia, como por ejemplo que algunos pescados interfieren en la absorción de vitamina B o que existen otros tipos de pescados que no aportan vitamina K, fundamental para la coagulación sanguínea.

Felipe Vázquez, del Centro Veterinario CatDog, coincide a la hora de resaltar los beneficios de esta rama nutricional, aunque igualmente subraya ciertos inconvenientes. “Aunque no es su alimentación habitual, el pescado es positivo para el gato porque tiene una proteína difícil de conseguir. El pescado es una fuente de proteínas. Tiene omega 3, omega 6, proteínas de alto valor biológico… pero si se lo das crudo hay riesgo de infectación”. 

Todo esto nos lleva a una conclusión clara: el gato puede comer pescado, pero éste no puede ser la base de su alimentación ya que no estaríamos consiguiendo una nutrición completa. “El pescado les gusta y debe formar parte de su dieta, pero junto a otros alimentos”, explica Sandra Garcinuñez, de la asociación Protección Felina.

¿Los gatos pueden comer pescado?
Los gatos son carnívoros y tienen un gran instinto cazador, por eso les encanta pescar | Pixabay

¿Qué pescados evitar?

Tenemos claro que el pescado es beneficioso para el gato, siempre y cuando no sea el único pilar en el que se sustente su alimentación. Ahora bien, debemos evitar cocinarlos con sal. Hay que rehuir de los pescados salados, los ahumados, los fritos y los marinados. También hay que evitar las conservas de pescado porque pueden contener sustancias tóxicas.

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El pescado crudo no debe estar nunca presente.  Todo aquello que incluya pescado sin cocinar hay que obviarlo de la dieta felina. El pescado crudo carece de vitamina B, esencial para el organismo del gato. Sólo hay una excepción a esta regla: si acabamos de pescar el pez. En este hipotético caso, si le damos un pez fresco a nuestro lindo gatito, podrá devorarlo sin problema.

“El pescado crudo puede tener parásitos, es muy habitual el ‘anisakis’, por lo que es recomendable cocinarlo”, recuerda Felipe Vázquez.

En condiciones normales, lo ideal es cocerlo a la plancha o hervirlo ligeramente sin añadirle nada más. Su consumo ocasional es uno de los ‘premios’ que más valoran nuestras mascotas, pero no les acostumbremos. Una excesiva ingesta de pescado podría causarles problemas diversos problemas de salud derivados de un déficit vitamínico.

El olor del pescado es mucho más intenso y penetrante que el de la carne para el gato, por ello siempre asocia este olor con el placer, con algo que le encanta comer. La dosis recomendada es ofrecerlo como ‘premio’ de forma esporádica, como mucho una vez a la semana, aunque lo ideal es que se haga con menor frecuencia y cantidad. “El propietario se complica la vida el si acostumbra al gato a comer pescado porque es un alimento más caro”, destaca el veterinario Felipe Vázquez.

El aceite de pescado tiene propiedades muy beneficiosas para los gatos
Lo ideal para los gatos es cocer el pescado a la plancha o hervirlo ligeramente sin añadirle nada más | Pixabay

¡Ojo con los pescados azules!

Los estudios realizados han demostrado que existen algunas especies de peces, sobre todo los azules (anguila, atún, salmón, salmonete, boquerón, anchoa, pez espada, bonito, cazón, caballa, trucha, rodaballo, sardina…), sobre todo los que son predadores, que contienen una cantidad muy elevada de metales pesados, como por ejemplo, mercurio. La contaminación que sufren muchas aguas del planeta no ayuda pues muchos pescados presentan toxinas y pesticidas en su organismo a consecuencia de vivir en entornos impuros.

“Hay que tener cuidado con los pescados azules de mayor tamaño porque pueden acumular grandes dosis de metal en su organismo como hierro o mercurio, muy perjudiciales en la nutrición habitual felina”, nos comenta Felipe Vázquez.

No obstante, tampoco hay que alarmarse con este hándicap. Aquí ocurre lo mismo que con las personas. A nadie le puede sentar bien alimentarse habitualmente con pescado contaminado o con alta concentración de metal. Ahora bien, lo más normal es que el pescado sea fresco y limpio.

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Piensos y comida húmeda de pescado para gatos

Una variedad que nos ofrece la vida moderna es comprar en grandes establecimientos comidas para gatos especialmente preparadas con pescado. Estos productos, si son de gama alta o de línea veterinaria, sí son aptos para nuestros mininos. Los piensos y latas de gamas bajas, e incluso algunos de condición media, no tienen tantas garantías de calidad suficientes para garantizar que nuestra mascota está alimentándose con los nutrientes saludables del pescado.

Así pues, la mejor opción es mezclar una dieta en la que se combinen productos como estos con otros naturales y de preparación casera para completar una buena alimentación.

El aceite de pescado

Un capítulo aparte merece el aceite de pescado, la grasa de origen animal presente en los peces. Y es que los últimos estudios aseguran que los beneficios de este tipo de nutrientes en nuestras mascotas son asombrosos, y no sólo en cuanto a su piel y pelaje. Se ha comprobado que aporta mejoras a distintos niveles físicos (visión, audición, fertilidad, sistema inmunitario, cardiovascular, renal y funciones cognitivas). 

El aceite de pescado también regula el colesterol, disminuye las alergias cutáneas, tiene propiedades antiinflamatorias y reduce las opciones de aparición de tumores. Los expertos están maravillados con los beneficios de este tipo de nutrientes, sobre todo porque el gato experimenta progresos en todas las edades de su vida. Puede ayudar tanto al desarrollo mental de los cachorros como a mejorar las funciones mentales de los gatos ancianos. “Existe un aceite de pescado concreto llamado DHA, un ácido graso omega 3, que sabemos que está involucrado en el desarrollo neurológico, o sea, el desarrollo del cerebro y sus conexiones”, explica la veterinaria Libby Sheridan, de Hill’s Pet Nutrition.

Aunque se trata de una fuente marina rica en ácidos grasos esenciales omega 3, no todas las carnes marinas lo poseen. Se encuentra normalmente en atunes, sardinas, salmones, anchoas y arenques

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Soy periodista y me gusta contar historias. Amigo, hermano y dueño de Lucky, un inquieto podenco andaluz que vive siempre a medio metro de mí. Cada día intento conocerlo un poco más.