Sacrifica a una perra por error, pero ella lucha por sobrevivir con todo en contra

Brittany Turnbill llevó a Sugar, su Shih Tzu de 8 años de edad a quien se refiere como su “hija”, al veterinario para recibir tratamiento por una infección en una de sus orejas. Pero lo que comenzó como una visita rutinaria se convirtió en una emergencia de vida o muerte cuando se cometió un clamoroso error.

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En vez de recibir medicamento para su infección, Sugar resultó inyectada accidentalmente con medicina para eutanasia.

El veterinario le presentó la terrible noticia a Turnbill, exhortándola a llevar a su perra a una clínica de emergencias en Columbus, Ohio de inmediato. “Le administramos medicina de eutanasia por accidente, y podría morir”, fue lo que le dijeron.

Turnbill entró en pánico y llevó a su preciosa mascota a MedVet, un hospital animal de emergencias que trabaja las 24 horas. Sugar fue atendida de inmediato; la trasladaron a la unidad de cuidado intensivo donde la intubaron y empezaron procedimientos de ventilación.

Turnbill recibió noticias: no había nada que hacer excepto esperar. No había manera de contrarrestar la inyección letal que ya corría por sus venas. Lo máximo que podían ofrecerle era dejarla intubada e hidratada durante las primeras 24 horas, críticas para su supervivencia.

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Sugar logró superar esa larga primera noche, pero un veterinario a cargo del caso aclaró que debían esperar 72 horas más para que el medicamento fuera metabolizado dentro del cuerpo de la perrita para saber el daño que quedaría en su cuerpo. Claro está, la posibilidad de que no lograra sobrevivir también estaba latente.

Más tarde ese día, mientras la familia visitaba a la perra, su ritmo cardíaco aumentó de manera prometedora. A un nivel no consciente, Sugar había decidido dar la lucha. La tarde siguiente encontró a la perra lo suficientemente fuerte para prescindir del ventilador. Aunque no había despertado aún, sí se movía más y respondía a las voces de sus visitantes.

Solo 3 días después de que comenzara su aterradora experiencia, Sugar despertó de su coma. Su tubo respiratorio fue removido y hasta pudo caminar para ir al baño, luego se comió un plato completo de comida para bebés con sabor a pollo. Turnbill y su familia estuvieron muy felices al abrazar nuevamente a su bella mascota, pero Sugar no estaba totalmente fuera de peligro. Tenían que verificar que no sufriera daño cerebral permanente.

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La perra se sometió a un electroencefalograma que reveló la posibilidad de pérdida de memoria a corto plazo y nada más. ¡Sugar va a estar bien! Presentó una úlcera en uno de sus ojos en algún momento durante la emergencia, pero finalmente estaba fuera de peligro.

Sugar fue dada de alta de MedVet, donde le recetaron medicamentos para su ojo y la infección en su oreja. Tiene que usar un collar incómodo en su cuello hasta que visite el veterinario nuevamente dentro de una semana, pero es un milagro que esté viva y en buen estado de salud. Su familia está exhausta, pero feliz de tener a su amada perra de vuelta en casa.

La respuesta popular a la historia de Sugar, publicada en varias partes en la página de Facebook de Turnbill, ha sido espectacular. Miles de personas alrededor del mundo han ofrecido su apoyo, cariño y plegarias para la perra, a pesar de no conocerla.

A pesar de la magnitud del error cometido, que casi le cuesta la vida a su mascota, Turnbill es extremadamente positiva cada vez que publica algo relacionado al incidente. No parece estar enojada con el veterinario que hirió a Sugar por accidente. Todas sus palabras están llenas de gratitud hacia el personal de MedVet, hacia las personas que han apoyado a su mascota y su preciosa vida.

FUENTEIHeartDogs