Cada día, cientos de niños afrontan con nervios uno de los momentos que más temor suele generar durante una visita médica: una extracción de sangre.
Ahora, en el Hospital de Manacor, en las Islas Baleares, algunos de esos pacientes tendrán un apoyo muy especial para afrontar la experiencia con más tranquilidad: la ayuda de un perro.
Un compañero de cuatro patas para reducir el estrés
Purina España y la Fundación S'Hort Vell han impulsado un proyecto de intervenciones asistidas con perros dirigido a niños y adolescentes que deben someterse a extracciones de sangre.
Las sesiones se desarrollan en la sala de espera de pediatría. Allí, los menores pueden interactuar con el perro antes de la extracción, favoreciendo un estado emocional más relajado y disminuyendo la ansiedad que suele aparecer en los minutos previos.
En determinados casos, el animal también podrá acompañar al paciente durante la propia extracción, siempre sin interferir en el trabajo de los profesionales sanitarios. La intervención concluye con un último contacto con el perro para ayudar a que el menor conserve un recuerdo más positivo de la experiencia.
Elisenda SaperasVeterinaria y responsable de comunicación de Purina España En Purina creemos firmemente en el poder del vínculo entre las personas y los animales para mejorar la salud y el bienestar. Este proyecto es un claro ejemplo de cómo, a través de ese vínculo, podemos contribuir a humanizar la experiencia hospitalaria de los más pequeños y ayudarles a afrontar momentos difíciles con mayor serenidad".
Beneficios respaldados por la experiencia y la investigación
Las intervenciones asistidas con perros forman parte de las llamadas intervenciones asistidas con animales, una disciplina que ha demostrado beneficios como la reducción de la ansiedad, la mejora del estado de ánimo, el aumento de la confianza y una mejor gestión del dolor.
Además, la presencia de los animales favorece la comunicación y contribuye a crear entornos más cercanos y humanos dentro de espacios tan sensibles como los hospitales.
El programa contará inicialmente con una duración de seis meses y ofrecerá sesiones periódicas en horario de mañana. La participación será voluntaria y estará abierta a los pacientes pediátricos que cumplan los criterios establecidos, siempre con el consentimiento de sus familias.
Los responsables del proyecto destacan también que tanto los profesionales como los perros participantes cuentan con formación específica y trabajan bajo estrictos protocolos de salud, higiene y bienestar animal.
Una apuesta de largo recorrido por las terapias asistidas con animales
La iniciativa del Hospital de Manacor se suma a otras acciones impulsadas por Purina en el ámbito de las intervenciones asistidas con animales. Desde 2015, Purina ha promovido investigaciones y proyectos destinados a evaluar el impacto de estas terapias en la salud y el bienestar de los pacientes.
Entre los centros que han participado en estudios o iniciativas relacionadas se encuentran el Hospital Niño Jesús de Madrid, el Hospital Clínic de Barcelona, el Hospital Sant Joan de Déu, el Hospital de Mataró y el Hospital Santa María de Lleida.
Además, a través de la Alianza Purina Terapia Animal, la entidad asesora a hospitales y centros sanitarios interesados en incorporar este tipo de programas, con el objetivo de que cada vez más pacientes puedan beneficiarse de los efectos positivos de la interacción entre personas y animales.