Hay un gesto que apenas lleva 30 segundos y que cualquier persona con perro puede aprender a hacer en casa. De hecho, "esto es algo que deberíamos saber todos y en especial si tienes un perro mayor o un paciente cardíaco", señala Elena Martínez, especializada en medicina integrativa y nutrición.
La veterinaria comparte un vídeo tutorial en su perfil de Instagram explicando este chequeo que "puede ser la diferencia entre que viva o muera", recalca en su publicación.
30 segundos que pueden salvar la vida de tu perro
Se trata de contar su frecuencia respiratoria mientras duerme, un sencillo control especialmente útil en perros mayores o con enfermedades cardíacas.
La técnica es muy sencilla. Lo primero es esperar a que el perro esté durmiendo tranquilamente, sin estar soñando, jadeando ni haber hecho ejercicio recientemente. También conviene evitar momentos de calor o excitación, ya que pueden aumentar de forma natural la frecuencia respiratoria.
Una vez dormido, hay que observar su tórax. Cada vez que sube y baja cuenta como una respiración:
Se cuentan las respiraciones durante 30 segundos.
Se multiplica el resultado por dos para obtener las respiraciones por minuto.
En general, los perros tienen entre 15 y 30 respiraciones por minuto cuando descansan o duermen. Una frecuencia que supera de forma persistente las 30-35 respiraciones por minuto puede ser una señal de alerta, especialmente en perros con enfermedad cardíaca.
¿La razón? Cuando aparece una insuficiencia cardíaca congestiva, puede acumularse líquido en los pulmones y dificultar la respiración. Un aumento de la frecuencia respiratoria en reposo puede ser uno de los primeros signos que detecte la familia antes de que aparezcan síntomas más evidentes.
Eso sí, una cifra elevada no permite diagnosticar por sí sola un fallo cardíaco. Si el resultado se mantiene por encima de lo habitual, lo recomendable es repetir la medición y contactar con el veterinario.
Si además existe dificultad para respirar, mucho esfuerzo al hacerlo, debilidad, desmayo u otros signos preocupantes, se trata de una situación que requiere atención veterinaria urgente.