Un gatito solo frente a una puerta de cristal
Jitsu es un gatito gris diminuto, dejado solo en la calle, sin nadie que lo protegiera. Un vídeo de su hallazgo lo muestra sentado frente a una puerta de cristal, con una patita blanca apoyada contra el vidrio, como si ya supiera que la seguridad estaba al otro lado y que alguien tenía que abrirle. A la edad en la que debería perseguir juguetes y dormir sobre un regazo, estaba aprendiendo a sobrevivir. «Este bebé debería estar persiguiendo juguetes, no buscando refugio», cuenta Gissell, de la asociación Paws of Hope NYC (Nueva York), al medio LoveMeow.
Una familia de acogida que se compromete
Alguien se interesa por Jitsu: una familia de acogida que, al verlo, comprende que no puede dejarlo valerse por sí mismo. Decide darle una oportunidad real y se compromete a ello. Para Gissell, lo que separa una historia de rescate de una tragedia a veces es solo una cosa: que alguien intervenga a tiempo.
Un gatito que recupera su infancia
En casa de su familia de acogida, Jitsu puede por fin descansar, protegido y mimado por primera vez en su vida. Tiene juguetes para hacer rodar por el suelo, mantas suaves donde tumbarse y personas que acuden corriendo cuando los llama. Progresa un poco más cada día. Su familia de acogida ha descubierto que se deja disfrazar con una paciencia infinita: un día posa con un pañuelo al cuello, al siguiente con un diminuto sombrero de vaquero. Persigue su juguete de plumas con la concentración de un gato el doble de grande que él.
Listo para el siguiente paso
Jitsu ya está esterilizado, con todas sus revisiones veterinarias al día y preparado para la próxima etapa de su vida. Está pasando su primer otoño rodeado de calabazas y mantas suaves, sin más ocupación que recostarse entre la decoración y esperar su próxima comida.
Jitsu pasó sus primeros días tendiendo la patita contra una puerta de cristal. Hoy está calentito y a salvo.
Traducido del sitio web de Wamiz FR utilizando inteligencia artificial