Hace 5 semanas adoptamos a una gatita de un año.
Se está adaptando superbién, la estamos acostumbrando poco a poco a su trasportín con la idea de poder viajar con ella fácilmente más adelante.
El problema es que vivimos en un piso en París y va a empezar una ola de calor (entre 35 y 40 grados) que durará unos 10 días. La última la llevó bastante mal, porque por mucho que intentamos mantener el piso fresco, sigue haciendo muchísimo bochorno...
Tenemos una casa en otra zona que suele estar más fresca y nos gustaría llevárnosla allí en tren unos 8 días para protegerla de la canícula. Mi pregunta es: ¿es demasiado pronto para llevárnosla con nosotros de vacaciones? Si es para evitar que sufra por el calor, ¿creéis que merece la pena el cambio?
Os cuento también que pasamos mucho tiempo en casa con ella, así que me pregunto si eso puede ayudar a que seamos su punto de referencia al cambiar de lugar.
¡Gracias de antemano!