Hola,
Os escribo porque acabo de adoptar a un gato adulto (un año y medio). Está esterilizado y no tenemos otros animales en casa.
Me lo dio su antigua dueña porque su piso era muy pequeño y quería que tuviera la oportunidad de vivir en una casa con jardín.
La noche que llegó, lo trajo la dueña. Salió bastante rápido del transportín y empezó a cotillear un poco el sitio. Trajimos todas sus cosas (arenero, alfombra, manta, juguetes y el rascador). Probó el sofá y se dejó acariciar, comió, se lavó y estuvo mirando debajo de los muebles.
Está en nuestro salón-cocina, que es una estancia grande, y todavía no ha ido a explorar la planta de arriba.
Cuando llegó mi pareja se escondió un buen rato. Luego volvió a salir, pero nos evitaba un poco.
Después de la primera noche, en la que tiró un objeto que hizo ruido, se fue a refugiar debajo de un mueble. No ha vuelto a salir de ahí, ni para comer ni para beber. Se deja acariciar estando debajo del mueble, no bufa, no maúlla y no muerde. Está tranquilo pero no quiere salir. Lo noto angustiado y quizás triste por no estar con su antigua dueña. Le acabo de poner un difusor de feromonas para intentar que se relaje.
Me gustaría que estuviera a gusto y que se adaptara a su nuevo hogar (y sobre todo que no tenga miedo). Estoy bastante agobiada por él...
¡Muchas gracias de antemano!