Hola,
Hace unos meses adoptamos a un gatito con muchísima energía que ahora tiene 9 meses. Desde que era muy pequeño, cuando juega a tope, a veces se pone a jadear porque parece que no sabe cuándo parar. Por aquel entonces no pasaba mucho y solo era después de un esfuerzo grande. El veterinario nos dijo en su momento que no nos preocupáramos.
Pero desde que llegó el verano y el calorazo, la cosa nos preocupa más. Vivimos en un ático donde la temperatura ha subido a unos 30-33 °C durante las últimas semanas de ola de calor. En este tiempo, jadeaba muy a menudo, a veces varias veces en una hora (hasta unas diez veces).
Su comportamiento suele ser el mismo: se pone a jugar y a correr a pesar del calor, para para jadear y, en cuanto se recupera un poco, vuelve a salir pitando, lo que hace que vuelva a jadear. Nos preocupa un montón, sobre todo porque nuestro otro gato no jadea nunca. También puede pasarse el día durmiendo y ponerse a jadear al más mínimo esfuerzo.
Lo que también nos preocupa es que, incluso cuando las temperaturas bajan a 20-25 °C, el problema no desaparece del todo. Jadea menos que en plena ola de calor, pero basta con jugar unos segundos con él o hacerle saltar de 10 a 30 segundos para que empiece a jadear. Antes del calor fuerte, hacía falta un esfuerzo mucho mayor para que le pasara eso, y ya llevamos una semana con temperaturas más bajas.
Para ayudarle, hemos probado de todo: alfombrilla refrescante, comida húmeda para que esté bien hidratado, cuatro puntos de agua por el piso e incluso el aire acondicionado. Aun así, no vemos una mejora real.
También hemos ido al veterinario. Le hicieron una radiografía de los pulmones y un análisis de sangre, y los resultados fueron normales. Luego nos mandaron a otro veterinario para hacerle una ecografía cardíaca, que también fue tranquilizadora. Según nos dicen, lo más seguro es que esté sano y que simplemente le cueste regularse cuando está excitado o haciendo un esfuerzo.
A pesar de que las pruebas son tranquilizadoras, nos cuesta estar tranquilos del todo. ¿Alguno de vosotros ha tenido un gato que hiciera lo mismo? ¿Es posible que simplemente sea muy activo y no sepa controlarse?
Muchas gracias de antemano por vuestras respuestas y por contarme vuestras experiencias.