Hola a todos, quería compartir una experiencia que me marcó un montón.
Mi gato tenía 3 años cuando le diagnosticaron cálculos urinarios. No hubo ninguna señal previa, parecía que estaba perfectamente. Fue en una revisión de rutina cuando el veterinario dio la voz de alarma.
Lo que más me sorprendió fue la causa principal: no bebía lo suficiente. Siempre tenía un cuenco con agua limpia a su disposición y pensaba que con eso bastaba. Mi veterinario me explicó que a los gatos, por naturaleza, no les atrae mucho el agua estancada y que muchos sufren deshidratación crónica sin que nosotros, los dueños, nos demos cuenta.
Desde entonces he cambiado totalmente sus hábitos de hidratación y su salud ha mejorado muchísimo. Ni una sola recaída en más de un año.
¿A alguno de vosotros le ha pasado lo mismo? ¿Cómo lo habéis gestionado?