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Shetmimi
Poppy no ladró hasta que cumplió un año. Tiene siete años y medio y no está castrado. Es muy cariñoso con nosotros, siempre nos sigue a todas partes. Se muestra bastante agresivo, pero solo con otros machos. Vive con una gata viejita. Suelta unos ladridos histéricos cuando le damos de comer a la gata en el sótano,
cuando me bajo del coche y lo dejo dentro, cuando llaman al telefonillo, de paseo, en el bosque... También corre detrás de los coches mientras ladra por la valla de nuestra finca, al borde de la carretera. Nos da la sensación de que este comportamiento descontrolado va a más con el paso de los años. ¿Qué podemos hacer para reeducarlo? ¿Es demasiado tarde? ¿Buscamos a un educador canino? Gracias por vuestra ayuda.
Traducido del francés