Hola a todos.
Pido ayuda porque ya no sé qué hacer con Vaïa, de un año y medio. Desde que tiene 4 meses persigue las sombras. Hablamos de una adicción que la deja totalmente ida para cualquier otra actividad durante ese tiempo. En las terrazas, el sol la pone fatal hasta el punto de que ya no responde a su nombre, no quiere jugar, ni comer, ni beber. Obviamente hemos ido a un veterinario etólogo, pero nunca había visto este comportamiento. Después consultamos a otro veterinario que sospechó que fuera epilepsia; probamos un tratamiento, pero no funcionó y no seguimos por ahí.
Así que toma fluoxetina, pero su comportamiento no ha parado nunca. Para responder de antemano a vuestras preguntas, Vaïa es una perra que sale todos los días, juega, tiene cosas para masticar... pero, para seros sinceros, incluso después de una caminata larga, al llegar al refugio arriba es capaz de obsesionarse con las sombras y deja de vivir.
Íbamos tirando intentando limitarlas, pero este fin de semana, mi pareja estaba con la familia y con ella, y después de pasarse 3 o 4 horas debajo de la mesa dando manotazos violentos a las sombras, atacó sin motivo al chihuahua de la familia. Y eso que es una perra buena y muy cariñosa, que se suele someter de forma natural ante otros perros.
Habíamos pensado ir a un neurólogo veterinario para investigar más a fondo la posibilidad de un problema neurológico. Estamos desesperados, la queremos con todo nuestro corazón y sentimos que no está bien durante estas crisis, que pueden durar el día entero sin que coma ni haga sus necesidades. ¿Habéis visto alguna vez un caso parecido? ¿Tenéis alguna idea? Gracias de antemano a todos.